El Historiador de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal Spengler, señaló que con la construcción del hotel de lujo Manzana Kempinski en La Habana «se trata de mostrar a la Cuba profunda y verdadera, la de la familia, la de los hombres cultos».

El hotel fue inaugurado oficialmente este miércoles, según recoge una nota de la agencia oficial de noticias ACN.

Leal destacó en la inauguración, además, que la apertura de esta instalación de lujo coincide con el centenario del inmueble y que es «un aporte significativo» a la reconstrucción del casco histórico habanero.

Por su parte, el ministro de Turismo, Manuel Marrero Cruz, señaló que esta obra «es la primera de un grupo de hoteles de gran lujo que se están construyendo en el país, en aras de mostrar el legado cultural, histórico y patrimonial cubano», según recoge el oficial Granma.


«La demanda por este tipo de servicios ha sido creciente y nos hemos propuesto darle respuesta, de ahí que hoy se estén fabricando instalaciones de tal naturaleza en todas las ciudades patrimoniales como Viñales, Santa Clara, Trinidad, Cienfuegos, Holguín, Gibara, Santiago de Cuba y Baracoa», agregó.

De acuerdo con Marrero Cruz, disponer de hoteles como este «permitirá la entrada de nuevos segmentos de clientes y hará de Cuba un destino turístico mucho más completo».




En la inauguración también estuvo presente Markus Semer, presidente de la Junta Directiva de Kempinski.

«El mercado está listo para un hotel de lujo como este. Con una colección de bares y restaurantes de alto estándar, al estilo contemporáneo, este será el hogar de los clientes más exigentes», apuntó.

El Manzana Kempinski está recibiendo huéspedes desde hace dos semanas, pero la inauguración oficial no se había realizado hasta este miércoles.

El hotel cuenta con una galería donde muchas grandes firmas como Gucci o Versace venden sus productos a precios inaccesibles para los cubanos cuyo salario medio ronda los 30 dólares al mes.