Personas desempleadas en Hialeah/Imagen de archivo

Un informe de la compañía de finanzas personales WalletHub, dado a conocer ayer lunes, da cuenta que la economía de Florida es la más vulnerable al impacto del Covid-19, por su alta dependencia de las industrias que han recibido el peor golpe por la pandemia, además el estado del sol registra en la actualidad la mayor cifra desempleo en el país, informa El Nuevo Herald.


El documento que publicó la agencia de finanzas, presenta un panorama desalentador para la economía estadounidense, el mismo subraya que la pérdida de ingresos por el cierre de negocios ha causado despidos masivos, provocando la tasa de desempleo se dispare a 14.5%.

El estudio añade que «si bien el gobierno federal ha ayudado a mitigar en parte este daño con préstamos comerciales, pagos de estímulo directo a individuos y mayores beneficios de desempleo, las economías estatales tardarán mucho tiempo en recuperarse, especialmente en los estados que dependen en gran medida de las industrias más afectadas por la pandemia».

Las industrias más golpeadas son hospedaje, restaurantes, bienes raíces, comercio, arte y entretenimiento.

Además de Florida, otros estados se encuentran también en gran estado de vulnerabilidad en este sentido, entre ellos destacan Louisiana, Mississippi, Kentucky, Nueva York, Distrito de Columbia, Georgia, Virginia, Illinois y Maryland.


Lawrence Hubbell, director del Instituyo de Servicio Público de Seattle University, dice que el mayor desafía que enfrentan estas industrias afectadas es la «demanda».

«Creo que la demanda es clave. Con suerte, el gobierno federal continuará sirviendo como un socio útil con los gobiernos estatales y locales en este esfuerzo», auguró Hubbell.

El académico sostuvo que los gobiernos federales, estatales y locales deben continuar reforzando la red de seguridad para compensar a las personas desempleadas, y analizar un programa masivo de empleos gubernamentales muy similares a los que se crearon durante la Gran Depresión de 1929.

«El hecho de que los empleados vuelvan al trabajo y no necesiten cuidado de niños o ancianos también plantea nuevos problemas que no se han abordado en la mayoría de los lugares de trabajo. Además, crear una atmósfera en la que las personas se sientan seguras y cómodas para ir a trabajar requerirá un fuerte liderazgo tanto de nuestros funcionarios públicos como de los líderes empresariales», opinó por su parte Kendra B. Stewart, profesora de Ciencias Políticas y directora del Centro Joseph P. Riley, Jr. para Comunidades Habitables del College de Charleston.