Estudiantes africanos en Cuba se quejan de tener que usar sal para lavarse los dientes, por la escasez de pasta/Imagen tomada de Twitter

Estudiantes namibios que se encuentran varados en Cuba se han quejado de las autoridades de su país, por no hacer una buena gestión para sacarlos de la Isla, en medio de la pandemia de Covid-19, informa CubaNet citando reporte original del diario The Namibian.


Los 250 extranjeros que estudian en el país caribeño las carreras de Medicina y Odontología dicen estar pasando todo tipo de necesidades, ante la escasez de productos de aseo personal en Cuba.

«Cuando estaban disponibles en las tiendas, solo se permitía un artículo por persona, y cuando se compraban en las calles, los vendedores subían los precios. Un tubo de pasta de dientes costaría, por ejemplo, 12 pesos cubanos (CUC, pesos convertibles), que son alrededor de 200 dólares namibios», explicaron los estudiantes africanos, que contaron han tenido que recurrir a la sal para poder lavarse los dientes.

Los jóvenes namibios han pedido al Ministerio de Salud y Servicios Sociales de su país, que les brinde ayuda con el envío de estos productos, dado que estas instituciones proveyeron sus becas.

El pasado 5 de junio el Ministerio de Salud de Namibia les informó que habían programado un vuelo hacia Cuba, con 50 kg de artículos de aseo, sin embargo más tarde suspendieron esta operación, y no se les ofreció ninguna explicación.


Una estudiante denunció: «ahora podemos decir oficialmente que el Gobierno de Namibia nos ha dejado varados aquí. Tenemos prácticamente nada. Nuestros estipendios se desperdiciaron, estamos usando sal como pasta de dientes, champú como gel de ducha y no existen toallas sanitarias para mujeres».

«Queremos que el Gobierno de Namibia escuche nuestro grito de ayuda; queremos que nuestros derechos humanos básicos sean respetados por nuestro país, y queremos que se restaure nuestra dignidad como namibios», exigió la alumna.

Los estudiantes también se quejaron de la comida en la beca cubana, pues la misma se reduce a arroz, un caldo no saben procedente de qué, y dos huevos hervidos.