Bryan Evan Singer se enfrenta a 15 años de cárcel, luego de que un jurado de instrucción encausó al originario de Texas, porque de acuerdo a oficiales federales trataba de llevar de contrabando equipos de computadora desde los Cayos de la Florida a Cuba.

Singer además ha sido acusado de hacer declaraciones falsas a las autoridades, si es hallado culpable la pena máxima para él sería de quince años en prisión.

“Todo esto parece un poco absurdo”, alegó el inculpado, que según afirmó en una entrevista telefónica desde Texas no sabía nada del encausamiento hasta que el reportero lo localizó.

El hombre reconoció haber subido unas 16 maletas con equipos de computadora, entre otros sistemas de módems Ubiquiti Nanostation M2, módems TP Link y cajas de circuito de cable en su barco La Mala, anclado en Key West, el 2 de mayo de 2017.

Cuando Singer estaba a punto de zarpar a la Isla, agentes del Departamento de Aduanas y de Protección de Fronteras abordaron la embarcación y decomisaron toda la mercancía.


“Aduana subió al barco y decomisó todo”, explicó, quien también dijo en otras ocasiones había llevado mercancía a la Mayor de las Antillas y según Singer, una persona en Cuba “se encargaba de todo”, no obstante no quiso identificar a la persona en la Isla.

El texano dijo llevaba los equipos a Cuba “para para apoyar al pueblo cubano”, que su intención nunca ha sido obtener ganancias, y afirmó que nunca envió ningún tipo de “contrabando”, declaró que la única ley que violó fue declarar que no sacó la mercancía de EEUU.

El reporte de acusaciones indica que Singer no tiene ninguna licencia del Departamento de Comercio ni de la Oficina de Control de Activos Extranjeros para exportar los electrónicos, además de que ese tipo de equipos está sujeto a regulaciones del Departamento de Comercio.

Al enviar este tipo de mercancía fuera de EEUU, la persona que la exporta debe notificar al Departamento de Comercio los nombres y las direcciones de los relacionados con la transacción, así como la descripción, la cantidad y el valor de los artículos que se envían, la identidad de las personas que reciben la mercancía y el país que recibirá la misma.

El informe también revela que Singer mintió sobre la cantidad de mercancía que había a bordo de la embarcación.

El hombre que es dueño de una tienda de motocicletas en Los Ángeles, ha frecuentado la Isla en varias ocasiones, y ha llevado a Cuba a miembros estadounidenses de la Asociación Motociclista Latinoamericana a participar en diferentes eventos.

Según dijo Singer, “es un trabajo extra que tengo que consiste en transportar personas a la Isla para que puedan montar en Cuba”.

El hombre también afirmó no gana dinero con este negocio, declaró de igual modo que sabe quién lo denunció a Aduanas, pero no quiso nombrar a dicha persona, sin embargo sugirió lo siguiente: “A la gente de los Cayos no les gusta Cuba”.

(Con información de El Nuevo Herald)