Crandon Park en Key Biscayne (foto de pixabay.com)

Uno de los problemas más serios que enfrenta el Gobierno estadounidense es el tráfico de personas, según estimados unas 400 mil personas son víctimas a diario del tráfico humano, Florida es el tercer estado más afectado en ese sentido en todo el país, informa MiamiDiario.

En Orlando, un equipo de expertos trabaja para combatir lo que definen como esclavitud moderna.


Los latinoamericanos son fundamentalmente víctimas de tráfico humano, dada la inestabilidad política y económica que experimentan en sus países de origen, cuestiones como la pobreza extrema, falta de oportunidades económicas, bajos salarios y desempleo crónico son elementos que favorecen la trata.

Las personas aspirando a una mejor vida para sus familiares y para ellos, caen fácilmente en las redes de los traficantes.

Aunque EEUU cuenta desde el año 2000 con una Ley de Protección de las Víctimas del Tráfico (División A de la Ley Pública 106-386) que asegura el castigo justo y efectivo de los traficantes y busca proteger a las víctimas, combatir el tráfico no ha sido una cuestión fácil.

De acuerdo a estadísticas del National Human Trafficking Resource Center (NHTRC), reporta Infobae, la Fiscalía ha declarado una «guerra pública» a esta problemática.


El Estado del Sol inició desde hace años una campaña informativa con el propósito de unir a la comunidad para combatir este delito, intentando frenar la explotación sexual de menores en el condado de Miami-Dade.

En 2014 se presentó en Hialeah la iniciativa «Paren la venta de nuestros niños por sexo», de acuerdo a la a la fiscal Katherine Fernández Rundle, se había registrado 235 casos de explotación sexual a menores, de los cuales el 75% se reportaban en Miami-Dade.

Diario de Las Américas expuso en aquel entonces que el 75% de las víctimas tenía menos de 18 años de edad.

Entre 2007 y 2013, más de 900 casos de tráfico fueron confirmados en Florida, el 60.7% de las víctimas sufrió de explotación sexual y el 30.80% era menor de edad, en la mayoría de los casos las víctimas eran inmigrantes procedentes de países de América del Sur.

En octubre de 2018, según datos de la oficina del ex gobernador Rick Scott, casi 300 mil jóvenes corren el riesgo de convertirse en víctimas de la explotación sexual en EEUU, mientras en 2017 se verificaron 604 casos en Florida.

El pasado año según Scott se habían aportado 6.2 millones de dólares en nuevos fondos en el presupuesto de 2018, para ofrecer servicios a las víctimas de la trata de personas.