En la pérdida de los famosos «papeles» del Ministerio del Interior (MININT) de la República de Cuba hay un nuevo implicado. A pesar de que el tiempo ha pasado el proceso no concluye.


El Coronel Rafael es el nuevo culpable que encuentra el gobierno, se le investiga por filtrar información sobre el sumario y la ubicación de los involucrados.

Haciendo un recuento de los casos anteriores, fueron acusados de alta traición a la patria, robo y venta de material clasificado a gobiernos extranjeros, realizar actos dirigidos a promover la deserción y estimular desobediencias entre altos oficiales, propagar predicciones maliciosas tendentes a causar descontento entre altos mandos militares, enriquecimiento ilícito, cohecho y abuso en el ejercicio del cargo.

Cabe notar que ninguno ha sido enviado a prisión, continúan recluidos, distribuidos en tres casas operativas, en la capitalina barriada de Siboney, donde a algunos se les autoriza la visita de familiares.

¿Qué los mantiene a salvo?


“Que blanquearon capital en entidades como Financiera Ricamar S.A, Financiera Eurolatina S.A, y Financiera Bescanvi Occidental S.A, algunas de ellas pertenecen a empresarios panameños, entre los que se encuentra el expresidente Martinelli, y ahora mismo el gobierno de Panamá está investigando este asunto. Por eso es que todavía no los envían a prisión, ni les pasan cuenta; todo lo contrario, los instruyen para, de ser necesario, lanzarlos como chivos expiatorios en el posible proceso contra el ex presidente panameño que, para bien o para mal, en lo político, lo mediático y lo internacional, podría alcanzar relevancia y ayudaría mucho a limpiar la huella del gobierno cubano. Como sucedió en las Causas I y II del año 1989”.