La politóloga española de origen cubano Rocío Monasterio, militante en el partido VOX de España fue entrevistada este sábado en Nueva York por Diario Las Américas, con respecto a la visita oficial del presidente del Gobierno español Pedro Sánchez a Cuba.

Según Monasterio «La Habana brindó un agasajo a Sánchez con la pretensión de lograr la condonación de una deuda por 300 millones de euros que tiene con empresas del país ibérico».

Para la analista política la visita del presidente del Ejecutivo español indica el tipo de aliados que tiene el Gobierno socialista de España, la española-cubana sostiene que en la Isla las cosas no han cambiado, puesto que el designado gobernante cubano Miguel Díaz-Canel sigue los mismos pasos de Raúl Castro, quien lo tutela , y «solo hace de un aparente aperturista por razones e intereses de Cuba por sobrevivir porque ya Venezuela no puede dotar a Cuba de todo lo que antes lo dotaba».

Esto fuerza al Gobierno cubano a «tejer nuevas alianzas» para seguir oprimiendo al pueblo y robándole la libertad.


¿Pero qué interés podría tener España en Cuba?

De acuerdo a Monasterio, muchos empresarios españoles han observado como Francia invierte en la Isla, y no quieren perder terreno ante los franceses, sin embargo a juicio de la entrevistada «no se quieren dar cuenta de que llevar empresas españolas a Cuba representa un riesgo jurídico altísimo y un riesgo de impagos que lo hemos visto otras veces».

«Realmente la justificación que dan de que eso sirve para ayudar al pueblo cubano no es cierta. En Cuba hay un régimen que esclaviza, que cuando hace negocio con empresas lo que le toca a los cubanos es solo el 5%. Las mayores utilidades van a las huestes castristas, que son las que se llevan todos esos negocios. Mientras eso sea así no hay justificación para hacer negocios con el Gobierno cubano porque son negocios con los castristas; no se está ayudando al pueblo cubano, que sigue bajo el yugo y la opresión del comunismo y del castrismo», explicó.

Rocío señaló que en España no deberían permitir que empresas de ese país hagan negocios con el régimen cubano, ya sea «comprando o entrando en terrenos y edificios que pertenecen realmente a españoles que fueron expropiados, a los que todavía no se les ha devuelto nada. Esto es injustificable por parte de un gobierno español y por parte de las empresas españolas», agregó al respecto.

La militante de VOX recordó que muchos exiliados cubanos nunca más han podido regresar a su tierra, y muchos hijos de cubanos no pueden pisar el país caribeño.

Apuntó que el modelo de dictadura castrista se ha exportado ahora a Venezuela y a Nicaragua, y es ilógico seguir sosteniendo a «regímenes enemigos de la libertad».

«La verdadera ayuda a los cubanos sería a través de que Europa y Estados Unidos se unieran para hacer caer un régimen que ha hecho mucho daño a los cubanos y a generaciones de familias enteras. Lo que hay que hacer es acabar con estos enemigos de la libertad y buscar que sus pueblos puedan vivir en democracia y en libertad», sostuvo.

Para la politóloga de nada sirve el memorándum firmado entre Cuba y España, en el contexto de la visita del socialista Sánchez a La Habana, mientras tengan en la cárcel a presos políticos como el doctor Eduardo Cardet, ella expone que «todo eso es papel mojado; los castristas vuelven a engañar, como lo han hecho siempre, y Pedro Sánchez pasa a ser uno más en la lista de los aliados de los enemigos de la libertad. Antes fue el líder norcoreano, al que hace poco le han visitado; también Putin y ahora Sánchez quiere estar en el eje de los que oprimen a su pueblo, los que no permiten la democracia, los que no permiten la libertad. Así escoge Sánchez a sus aliados, y eso es muy triste verlo para los españoles», indicó.

La hispanocubana añade que para ella es muy vergonzoso tener a un presidente que no entiende que lo fundamental en un gobernante es defender la democracia y la libertad, y que este tipo de visitas prueba exactamente lo contrario.

Del eventual viaje de los reyes de España a Cuba, en 2019, Rocío Monasterio expresó que ella entiende que a los cubanos les haga mucha ilusión ver a los reyes españoles, y a su vez los monarcas tienen una obligación con el mundo hispano, por el denominador común de la hispanidad, sin embargo piensa que el rey tiene claro que tiene que defender. En su opinión sería una visita arriesgada, en la que de seguro el rey no podrá transmitir los mensajes con autonomía y libertad. Para la analista «lo mejor es no ir».

«Yo creo que la Casa Real y el rey tienen criterio suficiente para tomar la decisión acertada para llevar a una serie de valores a nuestros hermanos cubanos que están muy necesitados de que les hablen de libertad y de democracia», concluyó.