El régimen cubano pide 9 años de prisión para José Daniel Ferrer (Imagen tomada de redes sociales)

Fiscalía provincial de Santiago de Cuba pide una sanción de nueve años para el líder opositor José Daniel Ferrer, según documento entregado a la esposa del disidente, Nelva Ismarays Ortega Tamayo.


La activista y médico cubana pudo ver a su esposo en la mañana de ayer jueves 16 de enero, Nelva Ismarays pudo estar con Ferrer, y sus tres hijos, incluido el bebé de siete meses, por casi dos horas.

De acuerdo a Ortega Tamayo el documento que se le entregó en la prisión de Aguadores es «un relato distorsionado, bien falso de los hechos, hay un sinnúmero de mentiras que expresan los supuestos delitos de lesiones y privación de libertad».

A 108 días de encarcelado el líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) aún no tiene fecha de juicio, las autoridades penitenciarias lo mantienen en una celda de castigo, donde falleció el opositor Wilman Villar.

Desde hace unos días lo pusieron en la celda, al lado de un preso común que estará por 15 días allí.


Las autoridades cubanas acusan a Ferrer de haber provocado lesiones graves a Sergio García González, cuya esposa, Maribel Cabreja Leyva, aclaró hace algún tiempo, el hombre se accidentó en una motocicleta en septiembre de 2019.

Según sus familiares, Ferrer está más delgado que la vez anterior, se niega a comer la comida de la prisión, porque la misma está en mal estado.

Lo mantienen totalmente aislado, no le han golpeado más, pero no le entregan sus medicamentos, pese a que padece gastritis crónica, y tiene dolor y acidez estomacal todo el tiempo.

Tampoco le dejan escribir en la prisión, y en la celda de castigo las condiciones son infrahumanas, en la noche le entregan un colchón, toalla y sábanas sucias, pero sobre las 5:00 o 6:00 am se lo vuelven a retirar.

Mientras la Fiscalía pide siete años para Roilán Zárraga Ferrer y Fernando González Vaillant, dos de los miembros de UNPACU detenidos junto a Ferrer, por los mismos cargos.

El líder opositor le pidió a su familia no contratar ningún abogado, pues les explicó «que todos los que tienen capacidad legal para asumir su caso están subordinados al Partido Comunista, están subordinados a la dictadura».

«Me decía: agradécele a cada gobierno, a cada institución, a cada persona si es necesario, porque me imaginaba que podían ocurrir estas cosas, pero no así, con tanto furor, eso me llena no solo de alivio, sino de fuerzas, de energías, de mucha fe, de que sí podemos no solo lograr mi libertad y la de los otros tres detenidos, sino de todos los presos políticos y también la libertad de Cuba, que es lo que tanto ansiamos», explicó Nelva Ismarays, quien contó se le aguaban los ojos ante la emoción de poder ver a sus hijos, y al saber a través de ellos, de las campañas en apoyo a su liberación.