Philip Goldberg, el nuevo encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en La Habana, tomará posesión de su cargo este mismo sábado, ha sido confirmado por el Departamento de Estado.


Un vocero del Departamento de Estado de EEUU, a través de un correo electrónico notificó: “Podemos confirmar que Philip Goldberg asumirá el cargo de Encargado de Negocios, interino, en la embajada de EEUU en La Habana el 10 de febrero”.

En diciembre de 2017, el diplomático fue designado para el cargo de manera pública.

Goldberg se ha desempeñado en varios cargos como el embajador de EEUU en Filipinas, jefe de la misión de su país en Kosovo, y también ha asumido el rol de secretario de Estado adjunto de Inteligencia e Investigación.

Hubo dudas al respecto de que el régimen de La Habana le otorgara una visa de manera fácil, ya que fue expulsado por el presidente Evo Morales de Bolivia en 2008, el gobernante lo acusó de conspirar contra su Gobierno, y fomentar el descontento social, y como se sabe Bolivia es uno de los aliados de la Isla en América Latina.

Finalmente el Departamento de Estado calificó las acusaciones de Morales de “infundadas”.


Un funcionario estadounidense que conversó con Reuters bajo condición de anonimato dijo que Goldberg probablemente pasará cerca de seis meses en el cargo, pero no está definido cuánto tiempo ejercerá.

El nuevo encargado de negocios sería el funcionario de más alto rango del servicio exterior de Washington en La Habana, ya que la sección consular en la capital cubana carece de la figura del embajador como tal.

Durante más de 50 años, EEUU no ha tenido embajador en Cuba, ambas naciones restablecieron relaciones en 2015 y abrieron las sedes diplomáticas en sus respectivos países, luego de que el ex mandatario Barack Obama iniciara el llamado deshielo con el Gobierno castrista.

Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, en estos momentos no gozan de buena salud, puesto que se han deteriorado bajo la Administración Trump, a causa de que el actual presidente de EEUU revirtió la política hacia el régimen de La Habana, y se agudizó la situación con los ataques que sufrieron en la Isla alrededor de 24 diplomáticos estadounidenses, por lo que Washington se vio obligado a retirar la mayor parte de su personal de la embajada en la capital de Cuba, la sede diplomática está abierta en la actualidad sólo para situaciones de emergencia con los norteamericanos en la Isla.

(Con información de Diario de Cuba)