Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana/Imagen de archivo

El estatal Museo Nacional de Bellas Artes negado a acatar la solicitud de los artistas cubanos que en apoyo a Luis Manuel Otero Alcántara, demandaron sus obras fueran retiradas de esta institución.

A través de un comunicado en redes sociales, el Museo dijo saber de la petición, pero manifestó no la acepta.


«El Museo Nacional de Bellas Artes ha conocido la petición de algunos artistas cubanos consistente en que sus obras, que son parte de la colección del Museo, no se exhiban al público y se retiren del sitio web de la institución», detalla en un inicio la nota.

Luego explican que la institución artística «adquirió las obras de estos creadores y les da un uso legítimo y provechoso para la ciudadanía. Al hacerlo, se establece una nueva relación entre el legado patrimonial preexistente y las prácticas artísticas de la actualidad».

«…Ninguna coyuntura ajena al campo museal puede pretender violentar este proceder museológico», advirtieron.

«En tal sentido, el Museo no acepta una demanda que no se aviene con la vocación de servicio de nuestra institución ni con el interés del público al que se debe», concluyeron.


Esta semana ya la prensa oficialista había arremetido contra la iniciativa de los artistas que buscaban crear presión, para que el régimen libere al coordinador del Movimiento San Isidro, quien está detenido a la fuerza en el Hospital Calixto García de La Habana, desde hace 25 días.

Tribuna de La Habana llamó a los creadores «grupúsculo de mercenarios pagados por Washington», y calificó como «delincuente» a Otero Alcántara.

El periódico estatal dijo que la iniciativa es un «ataque» que busca «crear una bola de nieve mediática para beatificar al delincuente Luis Manuel Otero Alcántara». 

La nota firmada por Raúl San Miguel, subdirector del diario, poco después había desaparecido de la web. 

El artículo quiso presentar a los artistas cubanos como «soberbios», y agregaron se trataba de «una felonía que de ningún modo causará daño alguno al patrimonio de la nación». 

Según el medio de prensa, «la particularidad de la demanda es parte de una estrategia conocida para intentar movilizar la opinión pública internacional con el objetivo de sostener la imagen de un delincuente cuya obra nunca podrá ser considerada arte y, en el caso de los firmantes, sus obras de no ser exhibidas tampoco crearán una situación de caos en medio de la fuerte plaza en la cual se han convertido los espacios de exposición artística en la internet».

Los artistas Tania Bruguera, Tomás Sánchez, Marco Castillo (exintegrante de Los Carpinteros), Jorge Luis Marrero, Sandra Ceballos, Celia-Yunior (Celia González y Yunior Aguiar) y Reynier Leyva Novo, fueron los firmantes de la carta dirigida al Museo de Bellas Artes.