Manuel Marrero, ministro cubano de Turismo viajó la pasada semana a Toronto para reunirse con turoperadores canadienses.


El régimen está preocupado, frente a la baja de turismo que se prevé, a causa de los destrozos del huracán Irma, la crisis diplomática con Estados Unidos, sumándole a esto la alerta de viaje que la administración estadounidense realizara, recomendándoles a sus ciudadanos no viajar a la Isla.

Y por su parte, Canadá el mayor proveedor de turismo hacia la Mayor de las Antillas durante años, ha reconocido públicamente los peligros que corren los canadienses al visitar Cuba, “alertando sobre los jineteros”, “sobre presuntos robos y violencia en las calles cubanas”, y demás advertencias que por su extensión no se mencionarán.

Marrero aseveró durante una entrevista que todo está listo para la temporada alta que comienza el 1 de noviembre, exhortando al turismo canadiense a visitar La Perla del Caribe. El tutelar de turismo afirmó que ya están listas las instalaciones turísticas dañadas durante el devastador paso del huracán Irma el pasado septiembre.

“Encontrarán los hoteles mejor que antes y todos sus amigos y trabajadores allí están muy entusiasmados para darles la bienvenida”, comentó Marrero a la prensa.

La declaración del ministro cubano, que dio a conocer un medio local canadiense, forma parte de la “conveniente publicidad” del gobierno castrista sobre su decisión de priorizar el restablecimiento de los hoteles, por encima de las viviendas del pueblo.


Pues el régimen se arriesga a perder cantidad de ingresos, y es algo que le debe preocupar sobre todo a GAESA, monopolio militar cubano que controla el 60% de la economía en el país, y que tiene bajo su mando a gran parte del sector turístico cubano.

“La mejor ayuda que los canadienses pueden dar a los cubanos es viajar como turistas para que los hoteles se den cuenta de su potencial y podamos volver a la normalidad”, añadió el enviado del gobierno cubano a Canadá, vendiendo como el mejor de los capitalistas el paraíso turístico del Caribe. Pero el régimen siempre ha “satanizado el capitalismo”, para luego actuar como tal, y no obstante seguir declarándose socialistas.

Aproximadamente 944,000 canadienses han visitado Cuba este año, de acuerdo a datos oficiales.

Y el vocero del gobierno cubano ha dicho que están decididos a alcanzar la cifra de un millón de turistas antes de que acabe 2017.

El medio canadiense consultó al observador Arch Ritter, experto cubano en la Universidad de Carleton, quien dijo que las capacidades de respuesta de emergencia en Cuba son de primera categoría y han resistido la prueba de desastres pasados.

“Estoy bastante seguro de que para diciembre las cosas volverán a la normalidad”.

“Si Cuba no recupera a los canadienses, sería terrible, especialmente dado que los números estadounidenses se han desplomado debido a la disputa diplomática entre la administración Trump y La Habana”,agrega Ritter.

(Con información de Martí Noticias)