El fuerte mensaje de Yordenis Ugas sobre la triste realidad de los cubanos (Imagen tomada de redes sociales)

El boxeador cubano Yordenis Ugas está a la espera de 2020 para seguir haciendo historia en el deporte profesional, pese a que en el 2019 no pudo conquistar el título con el que había soñado, no obstante el isleño se mantiene positivo y piensa que el próximo año podría ser campeón mundial.


El cubano considerado el 7mo mejor welter del mundo, sufrió una controvertida derrota este año ante Shawn Porter en una pelea muy cerrada en Los Ángeles, de acuerdo a reporte del periodista Jorge Ebro para El Nuevo Herald.

Sin embargo, ayer martes 2 de diciembre Ugas supo que el Comité de Campeonatos de la Asociación Mundial de Boxeo le ha dado la oportunidad de discutir un cinturón mundial, al ordenar una pelea obligatoria entre él y el campeón welter «regular» de la AMB Alexander Besputin de Rusia.

A propósito de la buena nueva Yordenis habló de su experiencia como deportista de la Isla, y las huellas de la emigración forzada junto a las sanciones que sufren los cubanos por atreverse a hacer carrera por su cuenta, y sin la tutela del régimen.

«Bendito los peleadores dominicanos, puertorriqueños, mexicanos, ellos no tienen que emigrar para buscar y luchar por la grandeza. Ellos no tienen que pasar 8 o 9 años como tuve yo, sin poder ver a mi familia y sobre todo sin patria por tomar una decisión personal».


Ugas también recordó que antes de 1959 ningún deportista o artista tenía que salir forzosamente de Cuba para poder «ser grande».

Captura de pantalla Instagram/Yordenis Ugas

«Toda nuestra gente que nos representaba con orgullo y dignidad residia en nuestro país», apuntó, lamentando la frustración y molestia que le produce «actuar como que prácticamente no pasó nada», ante el cuestionamiento de muchos cubanos.

El boxeador dijo también que sigue estando orgulloso de ser cubano, pero sueña «con que algún día todo cambie, «y ningún cubano tenga que salir huyendo de nuestro país para poder hacer algo favorable para su vida».