La demanda sigue siendo muy superior a la oferta, el verano es la época del año en que los cubanos eligen tomar sus vacaciones en concordancia con el período vacacional de sus hijos, es entonces cuando planifican visitar familiares, y sí se puede hacer turismo nacional.

Sin embargo, según reporte de CubaNet aunque la Empresa de Ómnibus Nacionales (EON) programa viajes extras en esta época el año, un recorrido por diferentes entidades estatales dedicadas a la venta de pasajes en Guantánamo en el mes de junio, cuando el reportero comentó que vio como la agencia estaba abarrotada de personas.

“A pleno sol, permanecen de pie para comprar un boleto de viaje. Son comunes las discusiones y broncas debido a que algunos se dedican a marcar turnos en la cola para revenderlos en cincuenta y hasta cien pesos”, relató el periodista.

“Cuando los pasajes se vendían en el ferrocarril las condiciones eran mejores, al menos ahí había sombra. Permanecer aquí hasta seis horas para comprar un pasaje es un abuso tremendo”, se quejó una mujer de 62 años.


“Esta es la segunda vez que vengo. Ayer vine a las 7 de la mañana, había mucho desorden y me fui. Hoy llegué a las 5 a.m. pensando en coger un buen turno y ya había bastante gente. Lo más malo es el problema de los coleros que meten delante a quien les da la gana. Hay quien dice que ya no hay pasajes de regreso para el verano pero eso sólo lo sabré cuando entre, si es que hoy puedo lograrlo”, explicó Abelardo, un jubilado.

En la terminal de ómnibus de Guantánamo ocurre algo muy similar, allí quienes acuden para adquirir un pasaje, deben permanecer de pie, frente a las taquillas de venta.

No hay buen trato, ni buen servicio, cuentan los presentes quejándose del caos.

“Vine ayer desde mi casa para anotarme en la lista de espera de la guagua de Cienfuegos, que sale mañana jueves. Esta cola es un desastre, cuando llaman para algún lugar la gente sale como bola por tronera hacia las guaguas y quien no está a la viva pierde la cola. Llevo una hora y media aquí y todavía tengo unas veinte personas delante. Por lo menos yo puedo quedarme a dormir en la casa de un hermano, otros tienen que hacerlo aquí. No entiendo por qué si esa guagua puede reservarse desde Cienfuegos para acá aquí no se hace lo mismo. Esto es un maltrato”, confesó con molestia una vecina de Maisí.

En cuanto a los vuelos nacionales, la estatal Cubana de Aviación continúa en crisis después de la tragedia aérea del pasado 18 de mayo, aunque los problemas de la aerolínea venían desde hacía tiempo.

Si de trenes se trata, según algunos por ejemplo los boletos de “El habanero”, como le llaman en Guantánamo al tren, se venden a precios más módicos que los pasajes de ómnibus, pero los viajes desde esa provincia oriental hacia la capital cubana pueden tener una duración de hasta 36 horas, sumado a esto la pésima higiene, mala calidad de los coches y las indisciplinas sociales.

Por 10 CUC o 250 CUP algunos optan por vehículos particulares que viajan a La Habana, según han contado algunos entrevistados, el confort es similar o hasta superior al de los ómnibus Yutong, y el viaje tiene una duración de once o doce horas, sin embargo los accidentes en la vía asustan a más de uno.

En pleno siglo XXI las provincias orientales permanecen prácticamente incomunicadas con las de occidente, padecen quienes tienen que atenderse en hospitales en La Habana, los que quieren visitar a sus familias, ya no viajar al extranjero, sino que moverse dentro de la misma pequeña Isla es un serio problema.

(Con información de CubaNet)