EE.UU. revoca permisos a cubanos que entraron al país con CBP One y deja a miles en el limbo migratorio

Foto: Ascannio / Shutterstock.com

Una nueva ofensiva administrativa del gobierno estadounidense reconfigura el panorama para miles de migrantes cubanos que ingresaron legalmente al país. La revocación del parole no solo afecta su estatus inmediato, sino que abre interrogantes legales, sociales y económicos con impacto directo en comunidades como Miami.

De acuerdo con una publicación en Facebook del periodista cubano Daniel Benítez miles de ciudadanos cubanos que llegaron a Estados Unidos mediante la aplicación CBP One aprobada por la administración del expresidente Joe Biden están recibiendo notificaciones que les informan la cancelación de su parole, un permiso temporal que les permitió ingresar, residir y trabajar legalmente en el país.


«Hay que recordar que una jueza ordenó al gobierno del Presidente Donald Trump reactivar los paroles que había cancelado», destacó Benítez.

Este cambio no es menor: el parole había sido otorgado bajo criterios humanitarios y de gestión migratoria ordenada en la frontera, por lo que su revocación implica un viraje en la política aplicada a quienes utilizaron vías legales en lugar de cruzar de manera irregular.

La medida, ejecutada por el Departamento de Seguridad Nacional, constituye la tercera fase de cancelaciones dentro de un enfoque más restrictivo. En la práctica, deja a muchos migrantes en una situación de vulnerabilidad inmediata, sin tiempo suficiente para reorganizar su estatus o encontrar alternativas legales.

El argumento oficial: “el parole ya cumplió su propósito”

Las autoridades sustentan la decisión en un memorando firmado el 21 de abril por Rodney Scott, comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, donde se establece que el objetivo inicial del parole —facilitar el ingreso controlado y aliviar la presión en la frontera— ya se habría cumplido.

«El DHS ha determinado que el propósito para el cual se autorizó su libertad condicional se ha cumplido y que ni razones humanitarias urgentes ni un beneficio público significativo justifican la continuación de su libertad condicional caso por caso», señala la notificación.


El gobierno sostiene que los beneficiarios no presentan actualmente condiciones que justifiquen la extensión del permiso, como emergencias humanitarias vigentes o beneficios significativos para el interés público. Este razonamiento se alinea con una interpretación más estricta del uso del parole, concebido originalmente como una medida excepcional y temporal.

No obstante, expertos legales señalan que esta interpretación podría ser controvertida, especialmente en casos donde los migrantes han avanzado en procesos migratorios paralelos, como solicitudes de asilo o ajustes de estatus.

Consecuencias inmediatas: empleo, estabilidad y futuro en juego

La revocación del parole desencadena efectos en cadena que van más allá del ámbito migratorio. La pérdida del estatus legal implica automáticamente la cancelación del permiso de trabajo, lo que afecta la capacidad de sostener ingresos, pagar alquileres o cumplir compromisos financieros adquiridos durante su estadía.

Además, muchos migrantes quedan expuestos a procedimientos de remoción si no regularizan su situación a tiempo. En este contexto, las autoridades han sugerido la salida voluntaria del país, utilizando la aplicación CBP Home para reportar el proceso.

«Si debe abandonar Estados Unidos, el DHS le recomienda que lo haga de inmediato por su cuenta. Puede usar la aplicación móvil CBP Home en su teléfono para notificar al DHS su intención de salir», agrega el mensaje del DHS.

Esta recomendación ha generado controversia, ya que abandonar el país sin asesoría podría afectar negativamente futuras solicitudes migratorias o cerrar puertas a opciones legales aún disponibles.

Reacciones en la comunidad: miedo, confusión y denuncias

El impacto emocional y social de la medida ha sido significativo. Muchos migrantes cubanos expresan sentirse desorientados ante una decisión que consideran inesperada, dado que ingresaron al país cumpliendo con los requisitos establecidos por el propio sistema.

Entre las preocupaciones más recurrentes está la rapidez con la que se produce el cambio de estatus, sin períodos de transición claros. A esto se suman denuncias sobre posibles fallas en la comunicación oficial: notificaciones enviadas a correos electrónicos secundarios, mensajes poco claros o dudas sobre su legitimidad.

«Dios mío, un día legal y al siguiente indocumentado». «Que poco duró la felicidad. Se están viviendo tiempos muy difíciles la verdad». «A mí me llegó ayer. Tampoco entiendo nada. Que locura». «Dios proteja a todos los cubanos que entraron por CBP One», dijeron algunos internautas.

En zonas con alta concentración de migrantes cubanos, como el sur de Florida, organizaciones comunitarias y redes de apoyo han comenzado a movilizarse para brindar orientación legal y acompañamiento.

Batalla legal: el factor que puede cambiarlo todo

El proceso no ocurre en un vacío legal. La jueza federal del Tribunal de Distrito de Massachusetts en Boston, Allison Burroughs ya había intervenido el pasado 31 de marzo, ordenando la restauración de paroles cancelados en rondas anteriores al considerar que dichas acciones podían ser incompatibles con la normativa vigente.

En este nuevo escenario, abogados especializados advierten que el gobierno podría estar reformulando su estrategia para evitar el alcance de esa decisión judicial. Sin embargo, la legalidad de estas nuevas cancelaciones será evaluada en una audiencia clave prevista para el 6 de mayo.

El resultado de ese proceso podría tener implicaciones amplias, no solo para los cubanos afectados, sino para otros grupos migrantes que accedieron a Estados Unidos mediante programas similares.

El alcance del programa: cientos de miles bajo revisión

El sistema implementado a través de CBP One se convirtió en una herramienta central de la política migratoria estadounidense entre 2023 y 2025. Durante ese período, más de 900,000 migrantes ingresaron al país utilizando esta vía.

De ellos, aproximadamente 110,000 eran cubanos, lo que explica la magnitud del impacto actual. La revisión o cancelación de estos permisos no solo afecta a individuos, sino también a familias completas y a comunidades enteras que dependen de la estabilidad migratoria para su integración económica y social.

Opciones legales: claves para enfrentar la crisis

Frente a este panorama, expertos en inmigración insisten en la importancia de actuar con asesoría profesional ya que cada caso presenta particularidades que pueden abrir o cerrar caminos legales.

Entre las alternativas disponibles destaca la Ley de Ajuste Cubano, que permite a los ciudadanos de la isla solicitar la residencia permanente tras permanecer al menos un año y un día en territorio estadounidense. Asimismo, existen otras vías como solicitudes de asilo, peticiones familiares o procesos humanitarios que podrían ofrecer protección.

La recomendación general es evitar decisiones precipitadas, como abandonar el país sin evaluar las consecuencias, y buscar orientación legal lo antes posible. El próximo 6 de mayo se celebrará una audiencia decisiva ante la jueza Allison D. Burroughs, cuya resolución podría frenar una vez más la nueva etapa de anulaciones.

Un escenario abierto que redefine la política migratoria

La cancelación del parole a cubanos que ingresaron mediante CBP One marca un punto de inflexión en la política migratoria reciente de Estados Unidos. Más allá del impacto inmediato, plantea interrogantes sobre la estabilidad de los programas temporales y la confianza en los mecanismos legales de ingreso.

Mientras la situación se define en los tribunales, miles de migrantes permanecen en un limbo jurídico que condiciona su presente y su futuro. El desenlace no solo determinará su destino, sino también el rumbo de futuras políticas migratorias en el país.


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