Colas en Cuba. Foto: Cuba en Miami

El politólogo y economista Enix Berrio augura el próximo año será «muy duro» para una buena parte de la población cubana, pese a la unificación monetaria, al supuesto crecimiento de los salarios, y a la reducción tributaria de la que ha hablado el régimen.


Según Berrio, además habrá una profundización de las diferencias sociales.

El académico dijo a Radio Martí que «una de las causas de la visible diferenciación social en Cuba se inició, justamente, hace 25 años, con el famoso proceso de la dolarización de la economía cubana».

«Aquella persona que tenía acceso al dólar, o al CUC, era la que podía vivir en mejores condiciones. Los que no, se quedaron en un nivel de pobreza. Al mismo tiempo, los sectores estatales que no tuvieron ingreso a la Moneda Libremente Convertible (MLC) se fueron quedando atrás», agregó.

La dolarización parcial de la economía se mantendrá, así lo ha admitido el designado gobernante Miguel Díaz-Canel.


El experto señala que «el gran problema de la economía cubana es el déficit en divisas. Entiéndase que los principales mercados de bienes y servicios van a seguir siendo en dólares americanos, lo que va a traducirse en calidad de vida».

Berrio vaticina que «los que están en el poder político, los empresarios que ostentan, detentan y usan los recursos públicos, o los que están vinculados a fuentes del exterior, son los que podrán tener recursos. El resto de la población transita hacia el empobrecimiento, la pobreza o la pobreza extrema. Cuba es un país con marcadas diferencias sociales asociadas a los ingresos que no están asociados al salario, sino a qué sector, de los que detentan el poder político, perteneces».

De acuerdo al economista, la «desigualdad» se hace notoria «en el acceso a la salud, a la garantía de bienes y servicios, a un carro, a ir de turismo, a comer en restaurantes, en fin, a poder acceder al consumo».

Al aumentar los precios el incremento salarial no servirá de nada, mientras los privados tienen que reordenarse según el nuevo valor de la fuerza laboral y teniendo en cuenta el costo de los insumos.

«Habrá muchas de las empresas o microempresas, muchos de los trabajadores privados, que por falta de recursos -porque se va a seguir priorizando la empresa estatal- van a empobrecer, van a tener que salir del entorno privado y con un mecanismo de seguridad social incapaz», opinó.