Mark Simms, de 29 años, y Jordan Long, de 31, ambos canadienses permanecen arrestados en Cuba hace seis meses, por la presunta violación de una menor de 17 años de edad, la edición digital de CBC News informa que los presuntos, que ejercen como policías en su país están siendo investigados también en Canadá.

Sean exonerados o no por la Justicia cubana, los canadienses tendrán que someterse a otro proceso de investigación, al arribar a su país de origen.

Diario de Cuba anuncia que la Oficina del Comisionado de Denuncias Policiales de Columbia Británica (OPCC) supervisará la revisión del caso.

Simms y Long fueron detenidos luego de que una turista, procedente de Ontario reportó que había sido agredida sexualmente, el hecho tuvo lugar en un hotel de Varadero, en marzo pasado.


Según el alcalde de Port Moody, Mike Clay informó en abril, Simms fue acusado de agresión sexual, mientras Long había sido arrestado como testigo material, hasta ahora otros detalles no han sido revelados.

El régimen de La Habana permanece en silencio con respecto al caso, pero a través de un medio canadiense, se supo hace poco que la Fiscalía cubana culpaba a uno de los turistas de “violación”, por lo que enfrentaría siete años de cárcel, mientras para el otro pedía cuatro años por “complicidad”.

Los canadienses no están en cárceles de la Isla, viven en alojamientos de alquiler en Varadero, mientras el caso es investigado por las autoridades cubanas. Los inculpados no pueden abandonar Cuba.

El caso debe ser revisado en Canadá, ya que los oficiales de policía de Vancouver “deben cumplir con los estándares profesionales incluso cuando están de vacaciones”.

El comisionado adjunto de quejas policiales, Rollie Woods comentó: “habrá una investigación sobre su conducta en algún momento, siempre que haya algún resultado de lo que esté sucediendo en Cuba, o [cuando] los oficiales regresen a Canadá”.

De acuerdo a Pedro Pablo Isla Cañizares, abogado civil cubano dijo hace poco que en el sistema penal cubano los cargos se establecen al final de una investigación.

A la víctima se le realizó una prueba de salud, aunado a los 60 días que los investigadores han estado frente al caso, para presentar a un fiscal sus hallazgos; pero hasta ahora no se tiene información sobre la fecha del juicio.

Rebecca Simms, hermana de uno de los acusados declaró que hasta ahora, seis meses de costos de alojamiento, honorarios legales y otros gastos han costado a las familias de los hombres entre 150.000 y 200.000 dólares.

(Con información de Diario de Cuba)