Cupet vs Exxon Mobil

Dos empresas del Gobierno cubano han formalizado su defensa en una corte federal del distrito de Columbia, en EEUU, ante la demanda presentada por la multinacional ExxonMobil, bajo el amparo de la Ley Helms-Burton, se trata de las estatales Corporación CIMEX SA y Unión Cuba Petróleo, informa Diario de Cuba.


Según el portal oficialista Cubadebate no es algo inusual, ya que no es la primera vez que tiene lugar.

La prensa estatal cubana asegura que desde 1960, cuando comenzaron las confiscaciones de propiedades en la Isla, en más de 40 oportunidades han formalizado su defensa otras entidades del régimen «y han obtenido veredictos favorables en varios casos».

El Nuevo Herald por su parte citó la opinión del abogado Robert Muse, experto en temas cubanos, quien reveló es «verdaderamente interesante» y presentó el caso como «un cambio de curso».

Abogados de la firma Rabinowitz, Boudin, Standard, Krinsky & Lieberman en Nueva York, dieron a conocer que serán los representantes de CIMEX y CUPET, de manera oficial en la corte.


ExxonMobil demandó el pasado 2 de mayo, a las empresas del régimen de La Habana por un monto de 280 millones de dólares.

Ambas compañías estatales cubanas han participado con el «tráfico ilegal de propiedad confiscada del demandante», incluidas cientos de estaciones de servicio, tanques de almacenamiento, una terminal marítima y la refinería Ñico López en La Habana, expone el texto del litigio, que además añade el Gobierno cubano «nunca ha pagado y el demandante nunca ha recibido compensación por la expropiación de los bienes confiscados».

En la demanda la empresa petrolera estadounidense aclara que no ha autorizado a CIMEX ni a CUPET a refinar petróleo crudo «usando la propiedad confiscada, ni les ha autorizado a producir, transportar, poner a la venta o participar en ninguna actividad comercial relacionada con productos derivados del petróleo que son o han sido producidos usando la propiedad» robada.

CIMEX, apunta Exxon es la corporación comercial más grande de la Isla, con ingresos de hasta 1.300 millones de dólares en un año, por añadidura es la única empresa de turismo que los estadounidenses pueden usar para viajar a Cuba.