«Desgraciados, sinvergüenzas», los insultos en los actos de repudio del régimen contra activistas en La Habana/Captura de pantalla

«Desgraciados, sinvergüenzas», insultos como éstos fueron lanzados contra miembros del Movimiento San Isidro en un mitín de repudio ayer martes 15 de diciembre, luego de que las artistas y activistas Katherine Bisquet Rodríguez y Camila Lobón pusieran un cartel desde la azotea del edificio donde se encuentran en detención domiciliaria, denunciando trece días de privación ilegal de libertad.

«La Seguridad del Estado nos pide «Tregua de Fin de Año» y nos retira la patrulla. La sábana va a permanecer colgada hasta que tengamos certeza de que le han quitado la patrulla a todos los que han sido sometidos ilegalmente a prisión domiciliaria a lo largo de estos días, y hasta que tengamos noticias de que Adrián Rubio, que acaba de ser detenido, se encuentra en su domicilio», escribieron ayer Bisquet y Lobón en Facebook, junto a fotos del letrero.


La Seguridad del Estado nos pide «Tregua de Fin de Año» y nos retira la patrulla. La sábana va a permanecer colgada…

Publicada por Katherine Bisquet Rodríguez en Martes, 15 de diciembre de 2020

Poco después informaban les habían arrancado el cartel, y una patrulla asediaba el edificio nuevamente.

ÚLTIMO MINUTO: NOS ARRANCARON EL CARTEL Y ACABA DE LLEGAR ESTA PATRULLA!!!!

Publicada por Katherine Bisquet Rodríguez en Martes, 15 de diciembre de 2020

«Por la revolución todo, en defensa de nuestra revolución. Por cada mercenario un pueblo», decía un hombre con micrófono en mano al comenzar el acto de repudio.


Luego una pequeña turba organizada empezó a gritar «que se vayan, que se vayan».

«A muchos les va a dar risa y a muchos ganas de llorar. A la mayoría les provoque quizás la mueca extraña esa entre la risa y el llanto. Pero la verdad es que cuando el altavoz, justo antes de la conocida avalancha de improperios e insultos, balbuceó esas palabras delirantes: «Y gracias a esta Revolución se está salvando a nuestra Revolución», yo llegué a pensar por un segundo que aquella voz no venía de la calle sino de ahí mismo de la azotea, y que era una voz que entendía perfectamente tanto los mecanismos como el sentido último del Estado cubano», expuso Bisquet Rodríguez adjuntado vídeos en los que se pueden escuchar las ofensas.