Juana Cutiño Alfaro, con dos hijos adultos que murieron en la tragedia aérea del 18 de mayo pasado en La Habana, y Elba Buitrago Cabrera, residente en Estados Unidos al igual que su hermano de 50 años, también fallecido en el suceso, consideran que Global Air fue “negligente e imprudente” en el entrenamiento de sus pilotos, lo que causó la muerte de sus familiares.

Por lo que en una corte de Chicago, los familiares de los tres fallecidos han presentado demandas contra la aerolínea mexicana Global Air, dio a conocer El Nuevo Herald.

Los familiares exigen una reparación de “todos los daños posibles bajo la ley”, así como los costos judiciales.

La estatal Cubana de Aviación había rentado el Boeing 737-200 a la compañía mexicana para un vuelo nacional, que partió desde La Habana, y tenía como destino Holguín, la aeronave se estrelló a minutos del despegue.


Global Air ha justificado el trágico accidente aéreo, argumentando que se debió a un “fallo humano” de los pilotos, que despegaron con “un ángulo de ascenso muy pronunciado”.

La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) de México y la comisión cubana que investiga el accidente desautorizaron rápidamente la declaración.

Por otra parte, para el abogado de los demandantes, “Global Air ya ha admitido públicamente que sus pilotos —los mexicanos Jorge Luis Núñez Santos y Miguel Arreola Ramírez— fueron la causa del accidente”.

112 personas fallecieron en el accidente aéreo, Mailén Díaz Almaguer fue la única sobreviviente, que ahora se encuentra hospitalizada en La Habana, luchando por su vida, no exenta de complicaciones.

Luego del siniestro, salieron a la luz irregularidades de la aerolínea mexicana, un antiguo piloto y ex sobrecargo declararon que ese accidente “era algo anunciado”, debido a las “condiciones absolutamente inseguras” que ofrecía esa compañía.

Sin embargo, Global Air calificó las denuncias de los ex empleados de “histriónicas y mediáticas” acusándolos de buscar un “beneficio oculto”.

(Con información de Diario de Cuba)