El 30 de septiembre concluyó el Año Fiscal estadounidense 2018 (FY 2018), hasta agosto EEUU había entregado 4.459 visas a cubanos, sin embargo el Departamento de Estado norteamericano ha confirmado a Radio y Televisión Martí que por primera vez desde los acuerdos migratorios adoptados tras la crisis de los balseros en 1994-95, no se pudo cumplir el compromiso de otorgar un mínimo de 20.000 visas de inmigrante a ciudadanos cubanos, a causa de la reducción al mínimo de su personal en la Embajada de Estados Unidos en La Habana.


Un funcionario de la cancillería recordó a través de un correo electrónico que «los Estados Unidos cumplieron su compromiso de garantizar que la migración legal total a los Estados Unidos desde Cuba fuera de un mínimo de 20.000 cubanos en los años fiscales 2016 y 2017. Dicho compromiso se cumple a través de la emisión de visas de inmigrante, adjudicadas por el Departamento de Estado y documentos “parole” proporcionados por el Departamento de Seguridad Nacional».

Según la nota, EEUU hace todo lo posible para cumplir con el compromiso cada año, sin embargo el 29 de septiembre del pasado año, el Departamento de Estado ordenó la salida de empleados de Cuba con el objetivo de «proteger la seguridad de nuestro personal y sus familiares», afectados por los ataques acústicos que perjudicaron la salud de los diplomáticos.

Por lo que «la cantidad significativamente reducida de personal consular en Cuba restringe nuestras operaciones de visas. Debido a la reducción significativa del personal en la Embajada de los Estados Unidos en La Habana, no pudimos cumplir con ese compromiso en el año fiscal 2018», puntualiza.

Con el total de visados entregados en agosto sumarían 4.459, poco menos del 25% del compromiso contraído en 1995, recoge Martí Noticias.


No están incluidas las visas concedidas bajo el Programa Cubano de Reunificación Familiar, que son significativamente menos y son otorgadas por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

Mientras se desconoce el origen o quién perpetró los ataques a la salud de los diplomáticos, pese a que el llamado “Síndrome de La Habana” continúa bajo investigación.

Los cubanos por su parte, se ven obligados a viajar ahora a Guyana para poder procesar sus trámites en el Consulado de EEUU, viajes que en los últimos meses se han encarecido para los isleños, muchos obligados a aplazar su entrevista a falta del dinero necesario para permanecer entre 15 y 18 días en Georgetown.

(Con información de Martí Noticias)