Foto Facebook @Luis ERnesto García Reyes

El Movimiento San Isidro en la capital cubana ha logrado llegar al corazón de miles de cubanos exiliados que se unen a su demanda de libertad para una Cuba mejor.

Desde Barcelona esta mañana, un grupo de aproximadamente 50 cubanos se reunió en las afueras del consulado cubano para mostrar apoyo a los jóvenes huelguistas que con su vida piden cambios en el sistema opresor de la dictadura cubana.


En Facebook el cubano Alejandro García Martínez compartió la convocatoria:

*Que paren los juicios sumarios en Cuba a ciudadanos cubanos y así lo manifestaremos. Ninguna persona amén de la carga de culpabilidad o inocencia, puede ejercer su legítima defensa cuando un tribunal lo condena en 72 horas. Ningún abogado penalista puede preparar una defensa con un mínimo de condiciones en tan poco tiempo. Exigimos que en Cuba se vuelva al punto de presunción de inocencia y, que se respete un derecho humano tan elemental como que «eres inocente hasta que se demuestre lo contrario», ya que parece que tanto en el Machadato, como ahora en el Canelato, este principio de un plumazo se borró de la Constitución.

*Exigimos como parte de la comunidad cubana radicada en Barcelona que pare el hostigamiento, encarcelamientos o asesinatos de la moral o represión en cualquiera de sus diferentes manifestaciones a nuestros hermanos en Cuba cuando ejercen el legítimo derecho a expresar su opinión contra el Gobierno Cubano. Gobierno este que al parecer se le olvida (no de cuando en cuando sino siempre) que su primera obligación debiera ser un día sí y otro también proteger y cuidar a sus ciudadanos y no reprimirlos, porque como gobierno se debe a su pueblo, y nunca lo contrario.

*Expresamos nuestra solidaridad infinita con el Movimiento San Isidro y todos los hermanos periodistas, escritores, artistas o activistas que en estos momentos sufren el acoso y hostigamiento de la Seguridad del Estado cubano.Hermanos es mucho el aguante y demasiado el atropello y recordemos aquellos palabras de Martin Niemöller que trata más que nada, sobre la cobardía y la desidia en tiempos de barbarie: «Primero vinieron por los socialistas, y yo no dije nada porque yo no era socialista, luego vinieron por los sindicalistas, y yo no dije nada, porque yo no era sindicalista. Luego vinieron por los judíos, y yo me quede callado, porque yo tampoco era judío. Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada».


En otra publicación Luis Ernesto Garcia Reyes, organizador del evento, compartió imágenes y videos esta mañana de la manifestación frente al Consulado cubano ubicado en Passeig de Gràcia, #34.

Ayer en La Habana, tras horas de manifestación frente al Ministerio de Cultura, las autoridades cubanas se comprometieron con los artistas en seguir teniendo reuniones con los funcionarios, pero no quedaron en acuerdos concretos.