Caracol Africano. Foto: IPK

Las noticias más recientes sobre el Caracol Gigante Africano en Cuba no son nada alentadoras. Lo que tanto se alertó ya es un hecho: El peligroso molusco, avistado por vez primera en 2014 en la localidad de Poey del municipio de Arroyo Naranjo en La Habana, ha seguido expandiéndose por toda la Isla, llegando a colonizar, según el listado oficial más reciente, ocho provincias cubanas (Pinar del Río, Isla de la Juventud, La Habana, Mayabeque, Artemisa, Matanzas, Villa Clara y Sancti Spíritus).

Hasta ahí se había actualizado el listado, pero las alarmas se dispararon más aún el pasado 29 de abril, pues el exótico caracol fue visto en Santiago de Cuba en la localidad de Veguita de Galo, siendo esta la primera señal oficial de su avistamiento en el oriente cubano.


La especie fue introducida en Cuba con fines religiosos según confirma Antonio Alejandro Vázquez Perera, jefe del Laboratorio de Malacología del IPK. “Los estudios realizados por nuestro equipo de trabajo y publicados en la revista Biological Invasions han permitido asociar la expansión de esta especie invasiva con prácticas religiosas yoruba, a través de introducciones incidentales con estos fines”, aseguró.

Parece increíble, pero así fue como entró a Cuba el Caracol Africano que es de hecho el molusco terrestre más invasivo del mundo.  Son fáciles de identificar pues también tiene el récord de ser el caracol más grande con una concha que puede alcanzar los 20 cm de largo y 10 centímetros de ancho. Por lo general, son de color marrón y su concha tiene colores amarillentos.

Pero, ¿Por qué es tan peligroso y por qué Cuba es un lugar idóneo para ellos? Cuba en Miami indagó sobre la introducción de la especie en la Isla y aquí te traemos todos los detalles:

Foco transmisor de peligrosas enfermedades: Lo que sucede es que, según los especialistas del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí, la secreción o baba del caracol se encuentra infectada por el parásito Angiostrongylus cantonensis. El contacto con esta baba, con los tejidos fibromusculares  e incluso con vegetales que haya tocado el molusco terrestre y se consuman mal lavados, puede causar meningoencefalitis eosinofílica, angiostrongiliasis abdominal, bronquitis, trastornos intestinales y encefalitis. La meningoencefalitis por ejemplo, provoca convulsiones y cefaleas debido a la infección o inflamación del cerebro que pueden derivar en trastornos neurológicos e incluso es altamente mortal.


Plaga devoradora de cultivos: A este molusco terrestre se le ha visto consumir 17 tipos diferentes de cultivos, como la yuca, el ají, la remolacha, cítricos, cocos, plátanos, arroz, hortalizas y hasta plantas ornamentales según los estudios del IPK. Es una potente plaga precisamente por su condición de especie polífaga, es decir, que se alimenta de muchas clases de alimentos: lo mismo de especie hortícolas, ornamentales, de excrementos de animales domésticos, restos orgánicos domiciliarios y hasta de animales muertos.

Capacidad de resistencia y adaptación impresionante: Este es otro de los  elementos que lo hace tan peligroso, pues se puede adaptar fácilmente a condiciones ambientales difíciles, teniendo incluso la capacidad de hibernar. Puede escoger sitios muy variados para establecerse, lo miso lugares húmedos, áreas de agricultura, matorrales, jardines y patios, aunque no le gusta permanecer en un solo lugar. Se le ha visto pegados en las paredes, árboles, arbustos y en la tierra. Según han arrojado los estudios puede desplazarse casi 1,5 metros por día y su actividad biológica más intensa ocurre en la tarde noche y en las primeras horas de la mañana.

Elevados índices de reproducción: Sorprendentemente el Caracol Africano por su condición de especie hermafrodita genera óvulos y espermatozoides simultáneamente, aunque para lograr la fecundación necesita copular con otro individuo de su misma especie. El Caracol puede poner entre 50 y 300 huevos, seis veces en el año, los cuales deposita y entierra a 25 cm de la superficie y se dice que pueden tener una esperanza de vida de casi nueve años. La elevada tasa de reproducción que tiene lo convierte en una especie altamente peligrosa e invasiva.

¿Cómo eliminarlo? Las sugerencias de los expertos indican que el Caracol Gigante Africano no es tóxico o venenoso al contacto pues el parásito de su baba no entra por la piel. Lo que sí representa un grave peligro es manipular el mucus o la baba y luego nuestra s, quemarlos y luego enterrarlos en forma de rampa por lo menos a un metro de profundidad, siempre lejos de zonas de abasto de agua.

Cuba, el paraíso de los moluscos

Después de estudiarla,Henry Pilsbry, un famoso especialista de los moluscos, calificó a Cuba como un verdadero paraíso para estas especies, pues la Isla tiene una de las faunas malacológica más diversas del mundo con un endemismo que cubre el 95 por ciento de especies terrestres de moluscos. Sin embargo, no se ha dudado en resaltar que este paraíso ya está amenazado por la llegada del Caracol Africano que es altamente invasivo.

Desde la Isla por ahora se continúa estudiando al peligroso molusco, y aunque se ha hecho divulgación del tema, aún se percibe cierto desconocimiento de su correcta manipulación y control por parte de la población.

Por lo pronto el Caracol Africano Gigante amenaza seriamente con seguir poblando la Isla.