La liquidación de la política migratoria de “pies secos-pies mojados”, por parte del gobierno de los Estados Unidos, atrapó en Costa Rica, en medio del camino, a muchos cubanos que ahora tienen un destino inseguro y no definido.

En estos momentos están a expensas de la posibilidad de una deportación desde ese país, sin saber que les depara el futuro.

Los cubanos manifiestan que vendieron absolutamente todo lo que tenían en Cuba, para venir a los Estados Unidos y ampararse en la política migratoria que acaban de desactivar.