Cubanos opinan sobre la aplicación de la Ley Mordaza en un contexto crítico en el país (Imagen de archivo)

El Gobierno cubano amenaza con aplicar otra vez la Ley 88, conocida de manera popular como la Ley Mordaza, bajo la cual en 2003 tuvo lugar en Cuba la llamada Primavera Negra, cuando fueron condenados 75 personas, entre opositores y periodistas independientes. En conversación con Radio Martí, la periodista independiente Luz Escobar opinó al respecto:


«Creo que ellos han medido la temperatura de la población, del disgusto» que existe «hay mucha escasez en el país y una crisis que se agrava, ante eso ellos quieren poner un freno», denunció Escobar, quien fue detenida hace algunas horas mientras cubría un reporte sobre los damnificados del tornado en La Habana, para el diario digital 14yMedio.

Tras la entrada en vigor el 2 de mayo, del Título III de la Ley Libertad, que permite demandar a ciudadanos y empresas que trafiquen con propiedades confiscadas sin compensación en el país caribeño, luego de 1959, el sitio web del Tribunal Supremo ha dado a conocer el texto de la Ley 88 entre los principales contenidos de su portada en la sección de Actualidad Noticiosa y de Derecho.

«La Ley 88, sobre la protección de la independencia nacional y la economía de Cuba, tipifica como delitos los actos y conductas que apoyen, faciliten o colaboren con los objetivos de la Helms Burton y establece severas penas para sus comisores», tuiteó por su parte, el presidente del Tribunal Supremo Popular de Cuba, Rubén Remigio Ferro.

El opositor cubano Angel Moya que fue condenado en 2003 a 20 años de prisión, bajo la Ley 88, explicó: «Yo no tengo duda que de nuevo el régimen cubano vuelva a organizar una ola represiva contra la oposición y contra la población, porque la situación es sumamente compleja aquí en Cuba».


Sin embargo Escobar piensa que el régimen de La Habana no está en condiciones de crear una nueva oleada represiva.

«Yo no creo que ellos estén ni pensando en hacer eso, porque no les conviene para nada, tienen muchos problemas de crisis y de relaciones con medio mundo», comentó la periodista.

«No va a ser igual para el régimen cubano, van a tener que enfrenar un costo político, superior al de 1994 y al del año 2003», plantea Moya.

Promulgada en 1999, la Ley Mordaza establece condenas en prisión y confiscación de bienes, para quien «suministre, directamente o mediante tercero, al Gobierno de Estados Unidos de América, sus agencias, dependencias, representantes o funcionarios, información para facilitar los objetivos de la Ley “Helms-Burton”.

También estipula sentencias de ocho a veinte años de cárcel «si el hecho se comete con el concurso de dos o más personas; si hay remuneración, recompensa o promesa de cualquier ventaja o beneficio, si el culpable llegó a conocer o poseer la información de manera subrepticia o empleando cualquier otro medio ilícito; si el culpable conociera o poseyera la información por razón del cargo que desempeñe; si se producen graves perjuicios a la economía nacional».

Asimismo castiga con penas de cinco a doce años de privación de libertad, a quienes procuren obtener información clasificada, y dispone severas condenas de encarcelamiento y multas para quien acumule, reproduzca o difunda, material estadounidense considerado como «subversivo», o a quien lo ingrese a Cuba.

De igual modo quienes colaboren «por cualquier vía con emisoras de radio o televisión, periódicos, revistas u otros medios de difusión extranjeros» pueden ser sancionados con multas o cárcel.