Cubanos exiliados desesperados buscando euros en las casas de cambio de Miami

Se disparó este fin de semana la compra de euros en Miami, a causa de la suspensión temporal de depósitos de dólares en efectivo en los bancos en Cuba, según la cadena local Telemundo 51, los cubanos del exilio están desesperados buscando alternativas para poder enviar las remesas a sus familiares en el país caribeño, sin embargo hay poca disponibilidad de euros en las casas de cambio, recogió Diario de Cuba.

Un cubano entrevistado reveló que llevaba varias horas en el downtown, intentando cambiar dólares, pero lamentó en Miami casi no hubiesen euros.


«Las casas de cambios solamente están dejándonos comprar 750 euros por persona y una vez al día», explicó otro exiliado.

Según Esther María Hernández, «no hay euros. Hay que esperar que traigan un poquito y las personas que estén aquí son las que lo van a comprar. No veo el fin de esto, esto es una cosa loca de verdad».

Hernández dijo que intenta por todos los medios mandar euros a la Isla para que su familia pueda comer.

«Los euros disponibles se nos fueron casi en menos de dos horas. Tanto ha sido la demanda que se ha subido el precio», indicó Andrea Sanes, trabajadora de una casa de cambio en Miami.


Elisa Valdez, directora de operaciones de una casa de cambio, detalló que aunque han intentado ayudar a todo el mundo, no tienen «capacidad de respuesta», y ve desesperación en la población cubana que radica en la ciudad.

El Gobierno cubano había planificado la suspensión de dólares, sabiendo ya que «el resultado de la negociación con el Club de París iba a ser un fracaso, no han conseguido condonaciones de la deuda como en el año 2015 y no han conseguido reducción de la deuda ni de los intereses y lo único que han conseguido es un aplazamiento» para pagar lo que deben, precisó el economista Elías Amor.

«No hay que cometer el error de ir a cambiar dólares por euros en un momento en que el dólar está flojo, porque eso le va a salir un coste muy grande a las familias que están trabajando en Miami para mandarle la plata a los suyos en Cuba», aconsejó.