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Un grupo de cubanos que abandonaron su país y se encuentran retenidos en Cayman Brac, Islas Cayman, asegura que tienen pocas posibilidades de obtener asilo político, la única opción posible para permanecer legalmente en ese país.

Según un informe de funcionarios de inmigración de Islas Cayman, el derecho internacional prohíbe a la nación facilitar la migración ilegal, y por ello la población no puede ayudar a los migrantes, ya sea en tierra o en el mar, proveerles alimentación, vivienda, transporte u otros tipos de ayuda. Quienes violen esta ley son penalizados con multas y sanciones de hasta siete años de prisión.

Un grupo de 21 cubanos que abandonó la isla el 26 de mayo por el sur de la provincia cubana de Granma, a bordo de una precaria embarcación, tuvieron que quedarse en Islas Cayman ya que su barco se averió, impidiéndoles continuar su viaje hacia Estados Unidos.

De ese grupo, 14 regresaron a la isla y siete permanecen presos en Cayman, a la espera de conseguir asilo político para poder quedarse allí, junto a otros 70 cubanos en igual condición.

Un reporte del Gobierno de Islas Cayman dio a conocer recientemente que en el pasado mes de septiembre, 15 migrantes fueron repatriados a La Habana, mientras que otros 73 cubanos permanecían en custodia de las autoridades de Inmigración.


Un memorando de entendimiento firmado en 1999, y actualizado en 2015, entre los Gobiernos de Islas Cayman y Cuba, establece que a los migrantes cubanos que entran en las aguas jurisdiccionales de estas islas no se les puede dar ayuda alguna, y los que logren tocar tierra deben ser repatriados a Cuba.