Crece el malestar de la población por las regulaciones que se aplicarán en La Habana/Imagen de archivo

A partir de mañana 1 de septiembre comenzarán a aplicar nuevas medidas en La Habana, las cuales estarán vigentes por dos semanas, con el objetivo de frenar la propagación del virus. Sin embargo las estrictas regulaciones podrían ser el detonante de un estallido social, dado que los cubanos llevan meses confinados por la pandemia de Covid-19, al tiempo que ha aumentado la represión y la escasez alimentaria en el país.


Elías Amor Bravo, profesor de Economía de la Universidad de Valencia, explicó a Radio Martí que, «si el gobierno no reparte mercancías y los productos básicos no llegan a las tiendas, la gente hace colas kilométricas para poder llevar el producto día a día, aumentan las protestas de la población que está harta de aguantar esas colas, lo que va a ocurrir es que esto puede ser un polvorín».

«Las fuertes disposiciones provocarán más falta de productos en los mercados porque estará incluso cerrado el transporte, y las personas en Cuba, desde que llegó la pandemia están aglomerados en las calles en busca de un litro de aceite, pollo y champú», agregó.

«Hay una gran parte de los municipios alejados del Casco Histórico, que solamente tienen una tienda o dos, es una locura esto, nunca se han atrevido a decir quién es el culpable de esto. Son las colas, y quién provoca las colas es el Estado. De eso no se habla. El desabastecimiento es total, donde único usted puede comprar algo es en las tiendas en dólares y eso es una larga cola», comentó Pedro Acosta, dueño de la paladar Doña Ceci, en el Casino Deportivo en el Cerro.

Por su parte, Vladimir Turró, periodista independiente, dijo que «no son todas las tiendas de los municipios las que están surtidas de productos y precisamente lo que se va a crear es mucho más desorden, más colas y mucho más problemas de los que ya existen».


El Máster en Ciencias Sociales Ángel Marcelo Rodríguez Pita, auguró que las «próximas semanas serán muy difíciles» para los cubanos.

«El gobierno no está dispuesto a liberar las fuerzas productivas para salir de la crisis, hay preocupación por un posible costo social», indicó.

«Eso es lo que puede ocurrir, algún malestar social que active a la ciudadanía y creo que el gobierno está preocupado con esto, como la sociedad, hay que decirlo así», concluyó.

Dentro de las regulaciones que las autoridades han impuesto está un toque de queda en La Habana, que limita el horario de movilidad de la ciudadanía, a partir de las 7:00 pm, se prohibirá a las personas transitar por las calles. En otro apartado los habaneros se verán obligados a comprar los productos que necesiten solo dentro del municipio en el que residen. Quienes violen las medidas podrían ser multados hasta con 2.000 pesos moneda nacional, en un momento de aguda crisis financiera.