Cuba se queda también sin señal: avería de ETECSA golpea la telefonía móvil en medio de la crisis eléctrica

La crisis energética que mantiene a millones de cubanos sometidos a prolongados apagones vuelve a golpear otro servicio esencial. ETECSA anunció este lunes afectaciones a la telefonía celular a nivel nacional debido a la rotura de un grupo electrógeno que proporciona respaldo eléctrico a uno de los principales centros de la red móvil del país.

La empresa estatal de telecomunicaciones informó que el problema afecta específicamente a números que comienzan con los prefijos 52, 509, 598 y 599.


«Informamos que, debido a rotura del grupo electrógeno que da respaldo a uno de los centros principales que soporta servicios móviles a nivel nacional, se afectan las numeraciones que inician con 52, 509, 598 y 599. Nuestros especialistas laboran para restablecer los servicios», señaló ETECSA.

La compañía, que mantiene el monopolio de las telecomunicaciones en Cuba, no precisó cuánto tiempo podría tomar la reparación ni cuándo los usuarios afectados recuperarían completamente el servicio.

Del apagón eléctrico al apagón de las comunicaciones

La avería adquiere especial relevancia porque ocurre apenas un día después de otro colapso total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), profundizando la vulnerabilidad de servicios básicos que dependen de una infraestructura eléctrica cada vez más deteriorada.

El nuevo incidente demuestra hasta qué punto la crisis energética cubana ha dejado de limitarse a tener o no electricidad en los hogares.

Cuando falla la red eléctrica, numerosos equipos de telecomunicaciones necesitan baterías o grupos electrógenos para continuar funcionando. Si esos sistemas de respaldo también dejan de operar, las consecuencias pueden extenderse a la telefonía móvil y otros servicios de comunicación.


En este caso, la propia explicación de ETECSA confirma que la avería del generador de respaldo de uno de sus centros principales fue suficiente para provocar afectaciones sobre numeraciones utilizadas a nivel nacional.

Una infraestructura cada vez más vulnerable

El problema no parece ser un episodio aislado.

Durante los últimos meses, las dificultades energéticas han provocado afectaciones recurrentes en la infraestructura de ETECSA, particularmente en radiobases y gabinetes de telecomunicaciones.

En julio, la empresa reconoció un incremento generalizado de las interrupciones asociadas a los apagones.

Las cifras divulgadas entonces mostraban la magnitud del deterioro: aproximadamente el 47.5% de las radiobases móviles y el 56.5% de los gabinetes de telecomunicaciones habían llegado a quedar fuera de servicio debido a problemas relacionados con el suministro eléctrico.

La situación resulta especialmente delicada porque Cuba cuenta con una sola empresa autorizada para proporcionar buena parte de estos servicios. Cuando la infraestructura de ETECSA falla, los ciudadanos no disponen de un operador alternativo al cual recurrir.

Cuba enfrenta una crisis que afecta cada vez más servicios

El deterioro de las telecomunicaciones coincide con uno de los momentos más graves para el sistema eléctrico cubano.

Durante 2026 se han registrado déficits de generación superiores a los 2,000 MW en numerosas jornadas, mientras unidades termoeléctricas envejecidas, averías, falta de combustible y mantenimientos pendientes continúan limitando la capacidad del país para satisfacer la demanda.

El déficit llegó a 2,174 MW en mayo, 2,341 MW el 10 de julio y 2,315 MW el 24 de julio, de acuerdo con reportes oficiales sobre la situación energética.

A ello se suman las desconexiones parciales y totales del SEN que han dejado a Cuba prácticamente a oscuras en repetidas ocasiones.

El más reciente colapso ocurrió este domingo, cuando se produjo una desconexión total del sistema eléctrico tras problemas en líneas de 220 kV entre Matanzas, Santa Clara y Cienfuegos.

Los generadores tampoco garantizan el servicio

La dependencia de grupos electrógenos se ha convertido en una de las principales herramientas para intentar mantener operativas instalaciones esenciales durante los apagones.

Pero esos equipos necesitan combustible, mantenimiento y piezas de repuesto.

Cuando también fallan, instalaciones que deberían permanecer funcionando durante una emergencia energética pueden quedar sin respaldo.

ETECSA ya había enfrentado situaciones similares. En marzo de 2026, la rotura de un grupo electrógeno en Cárdenas, Matanzas, provocó afectaciones en la telefonía móvil y fija del municipio y alcanzó localidades cercanas como Perico, Colón, Los Arabos y Calimete.

Otro diagnóstico divulgado en agosto de 2025 en Sancti Spíritus reflejó igualmente las limitaciones del sistema de respaldo: apenas 21 de 70 centrales telefónicas de esa provincia disponían de grupos electrógenos, dejando potencialmente vulnerables más de 288,000 líneas móviles ante interrupciones prolongadas de electricidad.

Una crisis que va mucho más allá de quedarse sin luz

La nueva avería de ETECSA vuelve a poner sobre la mesa las consecuencias acumuladas de décadas de falta de inversión, mantenimiento insuficiente y deterioro de infraestructuras estratégicas bajo el sistema estatal cubano.

Para la población, el impacto ya no significa únicamente pasar largas horas sin electricidad.

Una falla energética puede traducirse también en dificultades para realizar una llamada, comunicarse con familiares, acceder a servicios digitales o contactar a alguien durante una emergencia.

Mientras el Gobierno cubano insiste en atribuir buena parte de las dificultades económicas del país a factores externos y a las sanciones estadounidenses, el deterioro simultáneo de la generación eléctrica, los sistemas de respaldo y las telecomunicaciones evidencia problemas estructurales que las autoridades no han logrado solucionar.

La avería anunciada este lunes resume esa fragilidad: cuando falla la electricidad, ETECSA depende de generadores; y cuando también falla el generador, parte de Cuba puede quedarse además sin comunicación.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *