Cuba pierde 35 apoyos en la ONU: crece el rechazo a su resolución contra el embargo

La Habana consiguió que la resolución fuera aprobada, pero los votos favorables cayeron de 165 a 130 en un año. Los países que votaron en contra o se abstuvieron pasaron de 19 a 42.

El Gobierno cubano obtuvo este miércoles 28 de octubre una nueva aprobación de su resolución contra el embargo estadounidense en Naciones Unidas, aunque con un retroceso significativo: 35 votos favorables menos que en 2025 y una oposición que más que se duplicó.


La propuesta recibió 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones. El resultado mantiene una mayoría que reclama el levantamiento del embargo, pero reduce el respaldo a una iniciativa que La Habana utiliza como uno de sus principales argumentos diplomáticos frente a Washington.

Para el régimen cubano, el dato incómodo está en la comparación. En octubre de 2025, la resolución había conseguido 165 votos favorables, siete contrarios y 12 abstenciones, según el registro oficial de Naciones Unidas. En apenas un año, perdió más de una quinta parte de aquellos apoyos.

Una mayoría más pequeña y una oposición más amplia

La caída de 165 a 130 votos equivale a una reducción del 21,2 % en el número de apoyos. Al mismo tiempo, los votos contrarios aumentaron en diez y las abstenciones en trece.

El cambio tiene relevancia política porque el valor de esta resolución depende, en buena medida, del respaldo internacional que reúne. Aunque su aprobación permite a La Habana seguir mostrando una mayoría contra el embargo, el resultado de este año ofrece una imagen menos favorable para su diplomacia.

También conviene distinguir entre las distintas posiciones: abstenerse no equivale a respaldar las sanciones estadounidenses, y votar contra el embargo tampoco implica apoyar al sistema político cubano. Lo que sí muestran las cifras es que menos países estuvieron dispuestos a respaldar la propuesta presentada por Cuba.


América Latina marca parte del retroceso

Entre los cambios más relevantes aparece Colombia, que había votado a favor en 2025 y esta vez rechazó la resolución. Ecuador y Costa Rica pasaron de la abstención al voto contrario, mientras Argentina y Paraguay mantuvieron su oposición.

Chile, Honduras y Perú, por su parte, dejaron de votar a favor y se abstuvieron. Estos movimientos muestran que la reducción del respaldo a La Habana también alcanzó a países latinoamericanos, una región especialmente importante para sus relaciones diplomáticas.

Las abstenciones también incluyeron a Alemania e Italia. Associated Press destacó el cambio de posición de países occidentales en una votación precedida por una campaña de Washington para reducir los apoyos a la iniciativa cubana.

La Habana celebra la aprobación pese a perder respaldo

Las autoridades cubanas presentaron el resultado como una victoria. El canciller Bruno Rodríguez y Miguel Díaz-Canel destacaron la aprobación de la resolución, mientras atribuyeron los cambios de posición a las presiones estadounidenses.

Sin embargo, esa celebración deja en segundo plano la diferencia entre conseguir que el texto pase y conservar el respaldo de años anteriores. La resolución volvió a aprobarse, pero el margen diplomático de La Habana se redujo.

El resultado permite hablar de un retroceso en el apoyo a esta iniciativa concreta. Por sí solo, no demuestra una ruptura de relaciones de los países que cambiaron su voto con el Gobierno cubano ni permite atribuir a todos una misma motivación.

Una votación precedida por el choque entre Cuba y Estados Unidos

El debate llegó marcado por el enfrentamiento del martes entre el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, y el canciller cubano, Bruno Rodríguez.

Durante su intervención, Waltz responsabilizó al Gobierno de la isla de la crisis económica y cuestionó los privilegios de su dirigencia. Rodríguez intervino mediante una moción de orden y el intercambio escaló hasta provocar una breve suspensión de la sesión, según el reporte de Noticias ONU.

La confrontación reflejó el ambiente en el que se produjo la votación: una administración del presidente Trump que busca incrementar la presión sobre La Habana y un Gobierno cubano que insiste en señalar las sanciones como una causa central de las dificultades del país.

La resolución no cambia el embargo

La aprobación no obliga a Estados Unidos a levantar sus restricciones. La resolución no es jurídicamente vinculante, por lo que su efecto inmediato es político y diplomático.

Precisamente por eso, la pérdida de votos tiene especial importancia para La Habana. En una iniciativa que no modifica por sí misma la política estadounidense, la amplitud del respaldo es uno de sus principales resultados.

Cuba conserva una mayoría contra el embargo en Naciones Unidas, pero sale de esta votación con menos apoyos, más votos contrarios y más abstenciones. La resolución fue aprobada; el respaldo que la sostiene se debilitó.


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