Cuba en uno de los últimos puestos del Índice de Libertad Económica de 2020/Imagen de archivo

Cuba en el lugar 178 del Índice de Libertad Económica de 2020. La Fundación Heritage, fundada en 1973 en Washington D.C. ha tomado en cuenta el desempeño de la economía en 186 países del orbe, informa Diario de Cuba.


Heritage ha evaluado 12 elementos que considera indicadores, entre ellos los derechos de propiedad hasta la libertad financiera.

El país caribeño ocupó el puesto 31 entre 32 naciones americanas, solo resultando superada por la Venezuela de Nicolás Maduro, y Corea del Norte.

Según el informe, «solo dos de los 12 indicadores del Índice de Cuba tienen puntajes por encima de 50. El modesto nivel de crecimiento del PIB reportado por esta economía comunista no refleja la actuales condiciones de la mayoría de la población».

La Fundación recuerda que en la Isla son comunes las expropiaciones de la propiedad por parte de la policía, sin ninguna justificación, ante la ausencia de separación entre el poder ejecutivo y judicial.


Al tiempo que recordó «la corrupción es un problema grave que sigue sin abordarse. La ilegalidad generalizada impregna el limitado sector privado y la vasta economía controlada por el Estado».

En los últimos tres años el gasto del régimen ascendió al 64.8% del PIB, y el déficit presupuestario promedia el 7.9%, mientras la deuda pública equivale al 51.0%.

Heritage precisa que el Estado mantiene «controles de capital y cambio, y «filtra y regula la inversión extranjera». No existe el acceso al crédito para las empresas, y las finanzas se encuentran fuertemente reguladas.

De acuerdo al informe, «el valor total de las exportaciones e importaciones de bienes y servicios equivale al 26,2% del PIB».

El reporte abordó el aumento de las sanciones internacionales contra los aliados de la dictadura cubana y venezolana, y la mayor presión del Gobierno de Donald Trump sobre La Habana, lo que provocado que caigan los cargamentos de petróleo subsidiado que envía Caracas.

«Para el régimen de Castro, la desesperación se instala a medida que la economía cubana comienza a desintegrarse», añadió.

Señaló además la carencia de inversiones en el sector agrícola estatal, y el primitivo sistema bancario en Cuba.