Mujeres arrestadas por ocupar un local abandonado en La Habana Vieja (Imagen tomada de CubaNet/autor de la foto: Luis Vázquez)

El Gobierno cubano arrestó a seis mujeres, tres de ellas embarazadas, por ocupar un local abandonado en La Habana Vieja, debido a la precaria situación en la que viven, ahora algunas continúan detenidas, y todas están pendientes a juicio, de acuerdo a reporte del periodista Luis Vázquez para CubaNet.


Tres de ellas se encuentran en la cárcel, luego de una semana del arresto, las embarazadas se encuentran en prisión domiciliaria, declaró una de las involucradas Airelys Peña.

Las mujeres ocuparon el edificio abandonado, que se ubica en la esquina de Tejadillo y San Ignacio, a solo unos metros de la Plaza de la Catedral, junto a sus hijos, decisión que disgustó a las autoridades.

Solo una semana estuvieron viviendo en el local, hasta que la policía irrumpiera y se las llevara presas.

Aunque la detención fue pacífica por la presencia de gestantes y menores, según una de las embarazadas Tatiana Santana «una vez presas y durante las casi ocho horas que estuvimos en la estación de policía, nos amenazaron con quitarnos a los infantes y enviarlos a los [centros] llamados hijos de la Patria».


Al ser puestas en libertad algunas, les entregaron un documento sobre la denuncia, el régimen las acusa de «allanamiento de la propiedad estatal», y aunque sin precisar la fecha, las mujeres están pendientes a juicio.

«Por ahora, estamos de vuelta a las malas condiciones y hacinamiento de nuestras casas, y continuamos entregando cartas al Partido y al Poder Popular para denunciar la situación de las viviendas en que vivimos», reveló Santana.

Ellas insisten en que no quieren problemas, sino que su situación se solucione.

Las seis mujeres son consideradas casos sociales: Yenisleidys, Tatiana Santana, Airelys Peña, Yeni Cuevas, Anyenis Trompeta y Yesica Conde, viven en muy malas condiciones, y desde hace años tienen expedientes abiertos.

Santana ahora embarazada, vive con 17 personas, otra de las acusadas tiene a su madre postrada en una cama.

Todas alegan haber entregado cartas a varias instituciones del gobierno, han dirigido sus quejas a «Vivienda, al Consejo de la Administración Provincial (CAP) y al Partido provincial de La Habana», sin embargo nunca han tenido respuestas.

Funcionarios de Vivienda sólo le han dicho que tienen que esperar, y esperando llevan décadas.

El local según Peña, el jefe de sector les dijo que tenía dueño, luego que era propiedad del gobierno, y ahora de Eusebio Leal.

«Hasta vino una muchacha diciendo que era de ella y que aquí iba a construirse un gimnasio, pero esto lleva 20 años cerrado», contó la entrevistada.

El reporte indica que el lugar era propiedad de la Oficina del Historiador de la Ciudad, pero desde hace dos años pasó a manos de Gaviota, la empresa de turismo de los militares cubanos.

Aunque el lugar está en pésimas condiciones higiénicas, y funcionaba como baño público, ellas lo limpiaron y acomodaron para poder vivir allí.

«Nosotras no forzamos nada ni nos hemos robado nada, lo único que hay en ese local son escombros. Esto funcionaba como un baño público para el que pasara. Lo que hicimos fue abrir una puerta que estaba trancada con unos cables», confesó Santana.

Llevaron colchonetas, ventiladores, sus familiares les han llevado la comida.

«Priorizamos a los niños, y lo que quede, para nosotras», expresó la embarazada.

«Hicimos vida como si estuviéramos en una casa normal: nos bañamos, comemos, dormimos», explicó Yenisleidys Santana.

«Nosotras no queremos problemas con la Revolución, el Gobierno o la Vivienda, solo pedimos que se solucionen nuestros casos, y hasta que eso no pase, vamos a parir donde tengamos que parir», sentenció Anyenis Trompeta, sin embargo detrás de estas afirmaciones las mujeres y sus niños confiesan sienten mucho miedo.