Aunque se mantendrán tuteladas por el Consejo de Ministros, las empresas estatales en Cuba contarán con más independencia, recogió EFE, se debe a la entrada en vigor este miércoles de nuevas reglas.

En un Decreto Ley y tres Decretos están esbozadas las nuevas normas, con ellas, de acuerdo al Estado se progresa para perfeccionar el sistema empresarial, dotando a las empresas de una mayor autonomía, y la búsqueda de un sistema empresarial más organizado, que desea la eficiencia, informó el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC), diario Granma.

Luego de los perjuicios ocasionados por el meteoro de septiembre, el enfriamiento de las relaciones con el vecino del norte, y la crisis en Venezuela, llegan estas medidas.

En más de una ocasión el gobierno ha reconocido que el exceso de burocracia, y la subordinación de las empresas cubanas a las estructuras estatales, son uno de los frenos fundamentales para el desarrollo de las mismas, afectando también la percepción de los inversores extranjeros.


“La dispersión legislativa existente”, sería eliminada con las nuevas regulaciones, así como derogan la legislación de 1979 y 1988, y suman “conceptos, funciones y facultades para todo el sistema empresarial”.

La Gaceta Oficial recoge las nuevas reglas que se extienden a todas las empresas estatales en la Isla, llamando al “perfeccionamiento empresarial”, y otorgando mayores facultades a los directivos de las compañías y delimitando “con precisión” el trabajo de las organizaciones superiores de dirección empresarial (OSDE), las empresas y las unidades empresariales de base.

Las OSDE aplicarán sobre las empresas “funciones de dirección y control”, pero no intervendrán en su gestión y respetarán su autonomía, detalla el Granma.

Solo ejercerán el control prioritario sobre los resultados íntegros de toda la organización y el uso de los recursos que asigna el Estado, acota también el diario.

Un miembro del Consejo de Ministros será designado para atender los órganos superiores empresariales, solo a él corresponderán las tareas de orientación, coordinación y control, sin suplantar a quien preside la OSDE.

De acuerdo a la nueva normativa, los ministros deberán evaluar sus resultados económicos, controlar las inversiones, y la transferencia de tecnología.

Entre sus funciones también estará vigilar “las afectaciones económicas provocadas al país” por las empresas que son miembro de cada OSDE.

Las nuevas regulaciones están relacionadas al proceso de actualización del modelo socialista impulsado por el general Raúl Castro, en la última década.

En su blog, Pedro Monreal, economista expresa: “Los cuatro instrumentos jurídicos recientemente anunciados pudieran dinamizar la reforma de la empresa estatal y, sin dudas, eso sería positivo. Es muy probable que los nuevos textos legales motiven análisis de diferente tipo en los próximos días”.

Algunos estudiosos de la economía cubana han cuestionado el rol que desempeñan las empresas estatales en el panorama económico nacional, resaltando la ineficacia con la que trabajan.

A mediados de este año, el Gobierno cubano paralizó la emisión de licencias para el sector privado, para un importante grupo de trabajadores por cuenta propia.

Algunos economistas como Omar Everleny, creen que Cuba debería “concentrarse en erradicar la pobreza”, y no continuar persiguiendo el desarrollo que podrían provocar los cuentapropistas cubanos.

(Con información de Diario de Cuba)