Crucero de una compañía de Florida obliga a desembarcar a 203 pasajeros en Camboya y queda sin fecha de regreso

Crucero residencial en pausa en Camboya. Imagen creada con IA. Foto: Chat GPT

El proyecto de recorrer el mundo sin tener que abandonar el propio hogar quedó suspendido para los residentes del Villa Vie Odyssey. Su operadora, Villa Vie Residences, con sede en Fort Lauderdale, anunció el 27 de octubre la paralización de sus operaciones en Camboya, donde los pasajeros tuvieron que dejar el barco con pocas horas de aviso. La compañía asegura que el aumento del combustible hizo insostenible mantener el servicio.

A bordo viajaban 203 pasajeros y 156 tripulantes, según el vicegobernador de la provincia de Preah Sihanouk, Long Dimanche. Para algunos residentes, la interrupción significó perder de manera repentina el alojamiento que habían elegido como vivienda permanente, después de vender sus propiedades para financiar una vida en el mar.


Siete horas para dejar el barco

El buque había llegado al puerto de Sihanoukville el 23 de octubre, procedente de Tailandia, y tenía previsto continuar hacia Vietnam. Sin embargo, durante la mañana del martes 27 los residentes recibieron una comunicación interna que les exigía desembarcar antes de las dos de la tarde: disponían de unas siete horas para preparar sus pertenencias y organizar dónde quedarse.

Las autoridades locales informaron que algunos pasajeros consiguieron salir de Camboya en avión, mientras otros permanecían en Sihanoukville. La salida del barco, inicialmente prevista para el 28 de octubre, fue reprogramada para el sábado 31, según Dimanche. Ese movimiento del buque no supone una confirmación de que se reanude el programa residencial.

Una vivienda flotante con inversiones de hasta 440.000 dólares

El Odyssey ofrecía la posibilidad de comprar o alquilar residencias para viajar durante largos períodos. Según Reuters, una villa interior costaba 120.000 dólares, mientras que determinadas suites alcanzaban los 440.000 dólares. El barco tenía capacidad para unas 650 personas.

La propuesta había atraído a jubilados y trabajadores remotos que buscaban convertir una travesía continua en su forma de vida. Por eso, el desembarco tuvo consecuencias que iban más allá de unas vacaciones canceladas: algunos pasajeros tuvieron que buscar alojamiento a miles de kilómetros de sus países de origen.

Captura de pantalla cuenta en Instagram de southbeachbuzz

La empresa culpa al combustible; un residente señala problemas anteriores

Villa Vie sostiene que el gasto mensual de combustible, calculado por camarote equivalente, pasó de un promedio histórico de 1.800 dólares a entre 6.000 y 8.000 dólares en determinadas zonas de Asia.


La compañía vincula ese incremento con la guerra en Irán. Explica que redujo la velocidad de navegación y prolongó las escalas para ahorrar, pero que esas medidas resultaron insuficientes y que trasladar todo el aumento a los residentes tampoco era viable.

El pasajero y bloguero Randy Cassingham presentó una explicación más amplia. Según recogió CNA, señaló dificultades acumuladas, entre ellas retrasos en el lanzamiento y una ocupación que nunca alcanzó la capacidad del barco. También cuestionó la asistencia proporcionada a los afectados. Sus críticas contrastan con la versión de la operadora, que afirma estar coordinando el desembarco y buscando alojamiento temporal.

Sin fecha para volver a navegar

Villa Vie anunció que trabajará durante los próximos 60 días en alternativas de reestructuración y recapitalización. Sin embargo, reconoció que todavía no ha cerrado financiamiento ni una operación que garantice la continuidad.

El plazo anunciado corresponde a la búsqueda de una salida financiera: no constituye una fecha de regreso para los pasajeros. Por ahora, el viaje permanece suspendido y la empresa admite que el resultado de sus gestiones es incierto.


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