Aunque los gobiernos de Cuba y Estados Unidos mantuvieron una cooperación en la práctica de interceptación de droga sobre todo en el mar, según un acuerdo realizado en el marco del «deshielo» de las relaciones, desde que asumió el Gobierno del presidente Donald Trump las reuniones políticas de coordinación entre ambos países están paralizadas.


«Nosotros esperamos por el bien de ambos países, en definitiva son ellos los que más se han beneficiado… que no vayan a renunciar a la colaboración efectiva que (el Gobierno de) Cuba puede brindarles», dijo a periodistas Antonio Israel Ibarra, secretario de la Comisión Nacional de Drogas, reportó la AP.

La Habana y Washington firmaron un convenio de cooperación para luchar contra el tráfico de drogas en julio de 2016 y desde entonces se realizaron cuatro reuniones de funcionarios de alto rango para monitorear y profundizar el intercambio.

Sin embargo, desde que Trump tomó el poder en enero la parte norteamericana informó que las mismas debían esperar, declaró Ibarra.

La correspondiente a este semestre —deben ser dos al año— fue cancelada por la parte norteamericana y debía realizarse en Washington, manifestó el funcionario.


Trump dio a conocer su política hacia Cuba el viernes pasado y dio un giro a la política promovida por Barack Obama en 2014. Impuso restricciones para viajes de estadounidenses a la Isla y límites de comercio, pero mantuvo las relaciones diplomáticas y los vuelos regulares.

Sin embargo, no mencionó qué pasará con decenas de acuerdos en materias variadas como los de lucha contra el narcotráfico.

Ibarra dijo que La Habana mantiene el interés por realizar esta reunión atrasada y profundizar la cooperación con Washington.

Según el funcionario, en 2016 se aseguraron más de 1.700 kilogramos de droga, sobre todo de traficantes que rumbo a Estados Unidos fueron interceptados, pero en los cinco meses de 2017 la cifra de secuestro de sustancias se triplicó en relación a la misma temporada del año precedente.

(Con información de Diario de Cuba)