Un grupo de legisladores demócratas encabezados por el senador Patrick Leahy fueron recibidos en la capital cubana, por Carlos Fernández de Cossío, director general de Estados Unidos de la Cancillería de Cuba.

El funcionario cubano reiteró que no existen evidencias de los supuestos ataques a diplomáticos estadounidenses. Según expresó Fernández de Cossío en Twitter, el diálogo con los congresistas fue “constructivo y sincero”.

Desde la semana pasada, Carlos Fernández de Cossío ocupó el puesto que tenía su colega Josefina Vidal, en lo concerniente a dirigir los asuntos relacionados con EE.UU. de la Cancillería.

La delegación que arribó a la Mayor de las Antillas el fin de semana, se reunirá con funcionarios del Gobierno cubano y diplomáticos de otros países para abordar el estado de la investigación sobre los ataques, que afectaron la salud de 24 diplomáticos en La Habana.


Mientras las autoridades cubanas niegan su responsabilidad o conocimiento sobre estos incidentes, al Gobierno estadounidense le cuesta creer que en un régimen totalitario, con los diplomáticos más vigilados por el Gobierno cubano, que en este caso son los norteamericanos, nada se sepa al respecto. Cuba ratifica que no hay evidencia alguna según su investigación interna; por su parte los médicos de EEUU han afirmado que los síntomas de los estadounidenses no fueron producto del estrés, y el vecino del norte culpa a la Isla por no haber protegido la salud de los diplomáticos, de acuerdo a la Convención de Viena de 1961.

Cossío insistió, de acuerdo a medios oficiales cubanos, en la ausencia de pruebas y las dificultades para efectuar una investigación rigurosa.

La delegación está integrada por el veterano senador por Vermont, Patrick Leahy, los senadores Ron Wyden (Oregon) y Gary Peters (Michigan); y los representantes Jim McGovern, por Massachusetts; Kathy Castor, de Florida; y Susan Davis por California.

El grupo bipartidista pretende además tratar con la parte cubana, cuestiones como el endurecimiento del embargo, la falta de personal de la embajada de Washington en La Habana; y la tan anunciada transición en Cuba, cuando se espera que en abril próximo Raúl Castro abandone el cargo de presidente de la República, para darle paso a su sucesor.

(Con información de Martí Noticias)