Condenaron a un año de prisión a un joven con padecimientos psiquiátricos, por no usar nasobuco/Imágenes captura de pantalla

A inicios de abril pasado, fue condenado a un año de privación de libertad, el joven cubano Osvaldo Lester López Miranda, quien tiene una enfermedad mental, y andaba sin mascarilla por la calle, el incidente tuvo lugar en el reparto La Catalina, de Santiago de las Vegas, cuando una patrulla lo detuvo, y los agentes lo maltrataron y golpearon por no usar el nasobuco, reportó originalmente CubaNet.


López Miranda enfrenta la acusación de propagación de epidemias, en el contexto del Covid-19, su familia no ha tenido acceso al proceso judicial en su contra, pese a sus múltiples denuncias ante la policía, por la desaparición del hombre.

Según explicó Osvaldo López Monteverde, padre del acusado, «la policía lo cogió en La Habana, no me avisaron y yo había hecho la denuncia por familiar perdido en la oncena estación, aquí en San Miguel del Padrón».

«Lo queríamos ingresar y estábamos esperando a la ambulancia que nunca llegó a recogerlo», detalló.

Monteverde dice que nunca le avisaron le iban a hacer un juicio a su hijo, la familia nunca pudo tener acceso a un abogado, y cada vez que el padre iba a una unidad de la policía, le informaban que Osvaldo Lester estaría preso un año, por no usar mascarilla en la vía pública.


El joven es huérfano de madre, creció con su abuela, que murió hace algún tiempo, y vivía solo desde entonces. Aunque no viven juntos, su padre es el único que se ocupa de él.

Sus vecinos indicaron que López Miranda no es violento, ni nunca se ha metido con nadie, pero acostumbra a desaparecer varios días, y a deambular por las calles a causa de su padecimiento.

En marzo fue arrestado por la policía en La Habana Vieja, andaba sin nasobuco, sin camisa y sin carnet de identidad.

El padre de Osvaldito, como le llaman las personas cercanas, no tiene ningún documento que le permita apelar la sentencia del tribunal, la familia ha presentado documentos que prueban que está enfermo, y los medicamentos que toma por su padecimiento psiquiátrico.

Actualmente está preso en Valle Grande, y nadie ha podido tener contacto con él en tres meses.

Su padre ha acudido a varias instancias como el Ministerio de Justicia y otras, y no obtiene respuesta.

«Yo no pido que me lo suelten para la calle porque comprendo la situación del país con la pandemia de la Covid-19, pero espero que me lo trasladen para una institución mental», comentó el padre de Osvaldito.