Con tanques y cubos vacíos cerraron una calle en La Habana Vieja (Imagen tomada de redes sociales de Rossana Oliva)

La escasez de agua sigue golpeando a residentes de toda Cuba, las últimas quejas llegan desde una ciudadela en la calle Sol 470, de La Habana Vieja, luego de que vecinos cerraran la calle el pasado martes, 30 de abril, en protesta por la falta del preciado líquido, y la indolencia de las autoridades.


La artista de la plástica Rossana Oliva denunció en sus redes sociales la situación.

Según Oliva, «el edificio multifamiliar o ciudadela, se encuentra en pésimo estado constructivo y de hecho, fue declarado inhabitable junto a otros cuatrocientos y pico más , solo en los municipios Habana Vieja y Centro Habana».

La testigo explicó en la red social, que el edificio «no cuenta con más vías de abastecimiento de agua que las pipas, por lo que tiene asignadas dos semanales, que deben arribar los martes y los viernes».

Sin embargo, la protesta se da porque las pipas no aparecen hace alrededor de 15 días, pese a las «constantes llamadas realizadas al puesto de mando de Aguas de la Habana».


Entre las personas afectadas se encuentran bebés, niños, ancianos y pacientes de VIH, que conviven en la ciudadela.

La necesidad se ha visto exacerbada, de acuerdo a Oliva, porque vecinos y establecimientos cercanos ya se niegan a darles agua, ante tanta demanda.

La cisterna del edificio estaba completamente seca, reveló a la artista, una madre con un niño en brazos, que agregó no contaba con agua para bañar a su bebé.

Otra vecina comentó que la última pipa la enviaron luego de ir a armar «tremendo escándalo en Aguas de la Habana».

«No vamos a quitar los tanques de la calle hasta que venga la pipa», declaró una entrevistada, mientras los carros hacían sonar sus claxons, porque los vecinos habían cerrado la calle, con sus tanques y cubos vacíos.

«Nadie tiene intención de alterar el orden, ni de hacer contrarevolución, lo único que quieren los vecinos es agua, ya no quieren oír las palabras del delegado explicando la escasez de pipas, o de lo que sea. Ellos quieren que venga la pipa», explicaba otra vecina.