Como cada año este 24 de septiembre los cubanos festejamos a la Virgen de las Mercedes, quien sincretiza con Obatalá en la religión yoruba.

Según el portal Mundo Espiritual, Obatalá es el más poderoso de los orishas de la religión Yoruba y, con la Virgen de las Mercedes, forman un sincretismo religioso de la unificación de ambas culturas.

Martí Noticias también señala que es la patrona de los presos, y según las religiones afrocubanas el Orisha mayor, creador de la tierra y escultor del ser humano. Es la deidad pura por excelencia, dueña de todo lo blanco, de la cabeza, de los pensamientos y de los sueños.

El Dr. Eloy A. González señala en un artículo en Cuba Democracia y Vida, que cada año la festividad de la Virgen de las Mercedes se convierte en un acto de fe y de solidaridad para con los presos políticos en Cuba. La fecha la han hecho suya las decenas de familiares de presos y los activistas de derechos humanos; los opositores se dan cita en la Iglesia para reafirmar su fe y expresar su solidaridad para con los cautivos por razones políticas.


Construido entre los años 1865 – 1867 en una plazuela en la intersección de las calles Cuba y Merced, en La Habana Vieja se erigió la Iglesia de nuestra Señora de la Merced.

La Virgen de las Mercedes es también conocida como la Reina de la Paz, y deidad de la pureza.

Como parte de su historia, en el año 1218, cuentan que la Santísima Virgen se le apareció a San Pedro Nolasco recomendándole que fundara una comunidad religiosa que se dedicara a socorrer a los que eran llevados cautivos a sitios lejanos.

Nolasco con apoyo del rey Jaime el Conquistador y aconsejado por San Raimundo de Peñafort, fundó la Orden religiosa de Nuestra Señora de la Merced o de las Mercedes. La palabra merced quiere decir: misericordia, ayuda, caridad.

Anualmente los fieles cubanos celebran este día, vestidos de blanco, y pidiéndole a la deidad le abra los caminos.