La última reunión de la comisión de la ciudad de Miami terminó caliente para dos populares comisionados.

Se trata de Joe Carollo y Alex Díaz de la Portilla, ambos cubanoamericanos que sirven los distritos 1 y 3.


El feroz debate entre ambos se centró en Jenny Nillo, amiga, partidaria y trabajadora de Díaz de la Portilla desde hace mucho tiempo, a quien el comisionado le consiguió un trabajo cómodo en la Omni Community Redevelopment Agency. Todo iba bien hasta que Nillo fuera despedida porque según su jefe inmediato, rara vez se presentaba a trabajar, reportó el Miami Herald.

“Has sido la mayor decepción en mi historia política”, dijo Carollo a Díaz de la Portilla.

«No hay nada aquí que sea criminal», respondió De la Portilla quien aseguró que Nillo se estaría presentando a trabajar con él personalmente en su oficina del distrito.

Nillo es una ex convicta, condenada por fraude hipotecario, por lo que Carollo aprobó una ordenanza de emergencia que prohíbe a cualquier persona en libertad condicional o bajo investigación criminal trabajar para un comisionado.


“Es inmoral e injusto que actúes como juez y jurado y ataque a una mujer que no ha hecho nada malo”, dijo de la Portilla.

La ordenanza pasó 4 a 1, luego Carollo consiguió que expulsaran a Díaz de la Portilla como presidente de Omni CRA.

«Atacas a la gente públicamente”, le dijo De la Portilla a Carollo. «Eres famoso por eso. Eres conocido por eso. Es tu m.o.»

Fue entonces cuando realmente comenzó el combate con Carollo diciendo: «Me dan ganas de vomitar. No tienes conciencia. No tienes corazón. Eres lo más bajo que he visto en política. . . que no mereces ocupar un cargo público».

La contienda del jueves terminó con un victorioso Carollo, un abatido Díaz de la Portilla y Nillo sin empleo.

El comisionado Ken Russell, quien se desempeñó como presidente de Omni antes de Díaz de la Portilla, regresó a su cargo en otra votación de 4-1 luego que removieran a Díaz de la Portilla.

El Herald confirmó que la Fiscalía del Estado de Miami-Dade había revisado un reclamo de que Díaz de la Portilla contrató a Nillo para un presunto trabajo «ausente», pero decidió no abrir una investigación por corrupción, según un portavoz.