La Fiscalía de Florida dio a conocer que tres personas, entre ellas un médico, fueron arrestadas el martes en Miami por la venta ilegal de “grandes cantidades” de analgésicos a través de una clínica del dolor que funcionaba de fachada.

En una operación conjunta de la Administración Antidrogas de Estados Unidos (DEA) de Miami, y la Policía del condado de Miami-Dade detuvieron al dueño del Centro del Dolor de Cutler Bay, el médico Armando Falcón; y a las administradoras Claudia Centeno y Reveka Karagianni.

Los detenidos enfrentan cargos de crimen organizado, conspiración para cometer crimen organizado, tráfico de oxicodona y lavado de dinero, según la Fiscalía, recoge El Nuevo Herald.

El médico sólo aceptaba pagos en efectivo, veía entre 20 y 25 pacientes diarios, y ganaba más de un millón de dólares al año por la actividad ilegal.

Los acusados recibían gran cantidad de pacientes, que pagaban en efectivo, y a quienes les prescribían analgésico opioide oxicodona.


Falcón hizo dinero para comprar apartamentos en la playa, barcos, autos y casas.

El negocio se trataba de “una fábrica de pastillas”, es decir que se aprovechaba de la fachada como clínica para vender de manera ilegal “grandes cantidades de analgésicos recetados”.

De acuerdo a las investigaciones el médico se reunía con los pacientes menos de dos minutos, y recetaba alrededor de 150 pastillas de 30 miligramos de oxicodona.

Las administradoras imprimían recetas con grandes cantidades de opioide por lo general, antes de que Falcón llegara a la supuesta clínica.

La DEA realizó más de 15 visitas encubiertas al centro, como parte de la investigación.

El diario miamense recuerda que en el Estado del Sol han proliferado las “fábricas de pastillas”, y que en 2010, Florida era líder del mayor desvío de medicamentos recetados.

(Con información de El Nuevo Herald)