Chile hizo una advertencia al Gobierno cubano, a través del canciller Heraldo Muñoz, quien dijo a los periodistas que la prohibición de ingresar a la Mayor de las Antillas de dos diputados chilenos que querían asistir a la entrega del Premio Oswaldo Payá en La Habana el jueves, es un incidente que puede dañar las relaciones entre ambos países.


“Es un capítulo cerrado, pero lamentablemente es un episodio que indiscutiblemente puede afectar las relaciones bilaterales” afirmó Muñoz.

El domingo asumirá su escaño el diputado electo democristiano Miguel Ángel Calisto, y ayer fue deportado de la Isla por las autoridades castristas, mientras que Jaime Bellolio, parlamentario conservador no pudo subir al avión que debía abordar en Miami para aterrizar en la capital cubana.

Ambos políticos estaban invitados al Premio Payá que otorga RedLat (Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia), que lidera la activista y opositora cubana Rosa María Payá.

El ministro chileno subrayó que este mismo jueves el subsecretario de Relaciones Exteriores, Edgardo Riveros, citó al embajador cubano en Chile, Jorge Lamadrid, y le entregó una nota de protesta para expresar la molestia de su país al respecto.


“Creemos que impedirle la entrada a un parlamentario de la República y deportar a un diputado electo que fue admitido no contribuye a las buenas relaciones bilaterales, eso fue lo que dejamos en claro”, acotó el titular de Exteriores chileno.

Cuba también impidió la entrada de los ex presidentes de Colombia y Bolivia, Andrés Pastrana y “Tuto” Quiroga, respectivamente.

De la ultraconservadora Unión Demócrata Independiente (UDI), Bellolio lamentó “lo brutal que ha sido la dictadura cubana en estos últimos 60 años”.

(Con información de Cubanet)