Hay un mayor caos en el sistema de inmigración de EEUU, que ya venía afectado por enormes acumulaciones y atrasos, dado que las cortes de inmigración en todo el país están sufriendo las consecuencias del reciente fallo de la Corte Suprema que ha llevado al aplazamiento o hasta anulación a numerosas órdenes de deportación, reporta Mundo Hispánico.


El fallo de junio es poco conocido, y se concentra en lo que podría parecer un mero tema de procesamiento sobre cómo proporcionar notificaciones de forma adecuada a los inmigrantes para que comparezcan en la corte para su caso de deportación.

Sin embargo ha tenido implicaciones más complejas en las cortes, a cargo de decidir si cientos de miles de personas deben recibir permiso para quedarse en EEUU.

Desde que la decisión fue tomada dos meses atrás, los abogados han pedido a los jueces que descarten los casos de sus clientes; algunos de los jueces se han negado a emitir órdenes de deportación para los indocumentados.

También algunos jueces de inmigración han negado peticiones de abogados de rechazar casos de deportación, y otros en estados como Nueva Jersey, California, Tennessee las han otorgado. Aún no queda claro cuántas personas podrían verse afectadas.


Jeremy McKinney, abogado de inmigración en Greensboro, Carolina del Norte explicó que “las posibles consecuencias del fallo son masivas”.

La decisión de la Corte Suprema se basó en el caso de un joven brasilero que aspiraba a una “green card” para inmigrantes que han estado en EEUU al menos diez años, tienen buen carácter moral y cuyos parientes norteamericanos sufrirían en caso de los migrantes sean devueltos a sus respectivos países; el fallo se produjo con ocho votos a favor, y uno en contra.

(Con información de Mundo Hispánico)