El nominado por Donald Trump para cubrir la vacante en el Tribunal Supremo de Justicia de los Estados Unidos, Neil Gorsuch, aseguró el miércoles que las críticas del presidente estadounidense a un juez federal y a la rama judicial del país son «decepcionantes» y «desmoralizantes», según confirmó su vocero.


Con esto, se abre la primera crisis importante en el gabinete del flamante primer mandatario.

«Me expresó que está decepcionado por los comentarios desmoralizantes y aborrecibles que el presidente Trump ha hecho sobre el sistema judicial», afirmó a periodistas el senador demócrata Richard Blumenthal después de reunirse en privado con Gorsuch.

Ron Bonjean, un vocero del magistrado, confirmó más tarde a la cadena CNN y a otros medios que el juez había «usado las palabras decepcionante y desmoralizante» en referencia a los comentarios de Trump, quien la semana pasada lo nominó para convertirse en el noveno integrante del Tribunal Supremo.

Trump criticó el fin de semana al magistrado federal James Robart, quien bloqueó con efecto inmediato el veto migratorio, al llamarlo «supuesto juez» y acusarlo de «arrebatar al país la capacidad de aplicar la ley».


El domingo, Trump fue más allá al asegurar que ese juez y el sistema judicial del país en general serán los culpables si «pasa algo» malo a raíz de la suspensión de su veto migratorio, en una aparente alusión a un posible ataque terrorista.

A pesar de esos comentarios, la Casa Blanca ha asegurado que es «indiscutible que el presidente respeta la rama judicial y sus decisiones», en palabras del portavoz de Trump, Sean Spicer.

Trump continuó el miércoles con sus ataques, al asegurar que los tribunales del país son «muy políticos» y criticar la corte de apelaciones que revisa el veto migratorio que él impuso a los refugiados de todo el mundo y a los inmigrantes de Libia, Sudán, Somalia, Siria, Irak, Irán y Yemen.