Bailarín cubano Carlos Acosta (Imagen de archivo)

El bailarín cubano Carlos Acosta estuvo en México a propósito de la presentación en ese país de Yuli: Al ritmo del corazón, la película sobre su vida, en entrevista con The Associated Press, el artista de 46 años reveló que «el racismo sigue latente en Cuba».


El bailarín de raza negra que triunfó en los escenarios de Europa y EEUU aseguró que en la Isla «el racismo está latente igual. Hubo un proceso que se dice revolucionario para erradicar todos estos prejuicios, en cierta manera se avanzó, pero no se han hecho debates profundos sobre el racismo».

«En mi seno familiar ya existía el racismo, yo lo vi muy de cerca», confesó Acosta, quien creció en una familia birracial, pues su madre y hermana mayor eran blancas, pero él y su hermana menor de raza negra, ya que su padre, el segundo matrimonio de la mamá, fue un hombre mestizo.

Una mezcla que su familia extendida no aceptaba del todo, y de la que habla Yuli, la cinta basada en su autobiografía publicada en 2007.

Aunque Acosta nunca pensó en publicar su historia, el tan solo escribió para desahogarse, la misma ha servido de inspiración para la película que ha sido bien acogida en las diferentes presentaciones que este año ha tenido a nivel mundial.


El filme narra los inicios del cubano en la danza durante su niñez, mientras su padre batallaba para sacarlo de la marginalidad y se hiciera bailarín a toda costa, el dolor por la soledad en su carrera, la fama y el éxito en el extranjero.

Acosta ha sido primer bailarín del Ballet Nacional de Cuba y del Ballet de Houston, también principal artista invitado del Ballet Real del Reino Unido.

En 2020 tiene previsto comenzar a trabajar como director del Ballet Real de Birmingham.