El semanario oficialista Vanguardia reportó que hasta abril de este año 61 niños, 47 hembras y 14 varones, de entre cinco y 18 años de edad, intentaron quitarse la vida en la cabecera provincial de Villa Clara, informa Diario de Cuba.


Al menos esa es la cifra de los casos que por atentar contra sus vidas, ingresaron en el servicio de Salud Mental del hospital pediátrico de la provincia José Luis Miranda.

El 93.6% de las niñas y el 64.2% de los varones usaron como recurso la ingestión de tabletas de diferentes tipos para suicidarse, de acuerdo a las estadísticas ofrecidas por el Departamento de Registros Médicos de esa institución médica.

Según Vanguardia, de los 229 intentos de suicidio que se registraron en Villa Clara el pasado año, 223 emplearon ese mecanismo.

El alza de los intentos de suicidio son provocados por conflictos entre padres e hijos, y abusos sexuales, en opinión de la Dra. Aimée Fournier Orizondo, especialista en Psiquiatría Infantil.


«Actualmente, los comportamientos suicidas se han convertido en la causa más frecuente de ingreso en el servicio de Salud Mental, pero muchas veces el primer móvil, es decir, el argumento que alega el paciente, no resulta el verdadero», indicó la experta.

Fournier Orizondo precisa que luego del ingreso al hospital, cuando estudian la raíz del problema, descubren que la mayoría de los casos tienen «conflictos familiares que actúan como factores desencadenantes de autoagresiones».

«Muchas veces lo hacen no por el deseo real de morir, sino como un llamado de atención en respuesta a problemas internos en los que el maltrato infantil subyace casi invariablemente», añadió la especialista.

El maltrato infantil deviene en muchas familias del «distanciamiento entre padres e hijos, y la tendencia a delegar la crianza, el cuidado y la educación en abuelos, tíos e, incluso, en personas vinculadas a la familia, que no siempre saben, o no pueden cumplir bien con tal responsabilidad», apuntó.

La doctora también indicó que «la emigración formal e informal, las misiones internacionalistas y la propensión a priorizar la economía para suplir las carencias básicas del hogar, han desembocado en que algunos niños y adolescentes se sientan minimizados, solos, y su reacción natural se manifestará en síntomas que van desde la depresión, la apatía, y la tristeza, hasta el deseo de morir».

El rol paternal y familiar se ha resquebrajado hasta el punto de desvirtuar la condición tradicionalmente protectora del entorno hogareño, reveló por su parte el Doctor Yandry Alfonso Chang, subdirector del hospital José Luis Miranda, de Santa Clara.

Alfonso Chang cree que el aumento «de la accidentalidad dentro de las casas nos alarma sobremanera, pues ya no solo recibimos los casos típicos de caídas e ingestión de sustancias tóxicas», sino que actualmente, «la negligencia familiar se ha convertido en el factor más influyente en las estadísticas de morbilidad pediátrica».

Los accidentes en el hogar comenzaron a despuntar notablemente a mediados de febrero, con un agravante, empezaron a ser más críticos de lo acostumbrado, indicó el médico.

«Un niño de un año cayó dentro de una cubeta con agua y quedó con daño neurológico permanente; a una bebé de seis meses le dieron a tomar cloro por agua; recibimos a un lactante de cinco meses deshidratado y al borde de la muerte, después de que la madre violara el esquema de lactación y lo alimentara con arroz, frijoles y mortadella, y los pacientes que se intoxican con fármacos, kerosene, sosa cáustica, insecticidas y otras muchas sustancias venenosas, son historias diarias en este centro», detalló.

El galeno dijo que ve muy claro que las personas con su actuar negligente desestiman el hecho de que incurren en actos de maltrato infantil, puesto que no crear un ambiente seguro para el menor, llega a ser «una de las manifestaciones más graves de dicho delito», añadió.

El pasado año también aumentaron los casos de suicidios en adolescentes, de acuerdo a las autoridades de salud cubanas, entre las causas más frecuentes para que los jóvenes busquen quitarse la vida, está el maltrato de los padres hacia los hijos, al tiempo de la convivencia en familias disfuncionales o por conductas aprendidas de un familiar cercano, de igual manera por conflictos de pareja en la pubertad.