La autoridad de autopistas del condado de Miami-Dade (MDX) ha propuesto construir un segundo nivel en el Dolphin Expressway o SR836, y residentes de la zona se muestran preocupados por las distintas formas en que estas obras podrían afectarles.

“Toda construcción tiene un impacto en la zona en que se realice, más si se trata de un lugar de mucho tráfico como la 836, pero tenemos previsto un plan que evitará inconvenientes.”, dijo el director de ingeniería de MDX a Diario de las Américas.

La propuesta plantea comenzar dicho segundo nivel en la avenida 17 y el intercambio de vías de Midtown. Aquí el Departamento del Transporte (FDOT) tendría que reconectar las vías 836, I-95 y I-395 con MacArthur Causeway para acceder a Miami Beach.

En los últimos años, la población de Miami ha crecido y por consiguiente el tráfico se ha vuelto más denso; las vías rápidas existentes no dan abasto.


“Hoy, cuando transitamos por ese tramo de la 836, nos encontramos con el tráfico que proviene del oeste, del Civic Center, la I-95, La Playa y el downtown de Miami, y eso dificulta el flujo del tráfico”, expuso la oficial de información pública del MDX Tere García.

Por ello, MDX se planteó la necesidad de redirigir el tráfico en esas direcciones. “Vamos a tener la posibilidad de continuar por la autopista existente o subir al segundo nivel”, anticipó Toledo.

“Redistribuiremos el tráfico que vaya a la I-95, sur o norte, o que se dirija a La Playa. De esa manera, eliminaremos el congestionamiento entre la avenida 17 y la I-95”, adelantó el director de ingeniería de MDX.

En cuanto a los tiempos de la obra, Toledo comenta, “El contrato señala 1.480 días para realizar la obra”. Si el proyecto comenzase en enero 2019, debería estar concluido en enero de 2023; teniendo en cuenta que serían 4 años.

“Durante la construcción”, explicó el ingeniero Toledo, “ocuparemos el hombrillo de la autopista para ‘desplazar’ las tres sendas y alejarlas lo más posible del centro del expressway, disminuyendo el ancho hasta donde permita la ley federal, para no afectar el tráfico durante la instalación de los pilotes que soportarán el nuevo nivel y la posterior instalación del viaducto prefabricado”.

“O sea”, agregó Toledo, “mantendremos las seis sendas actuales abiertas al tráfico, tres en cada dirección como tenemos ahora”.