Así contestó el locutor cubano Yunior Morales a quienes lo llamaron «mercenario»/Imagen tomada de redes sociales

El locutor cubano Yunior Morales contestó en redes sociales a quienes lo llamaron «mercenario» por decirle directamente y sin tapujos a los funcionarios del Gobierno de la isla que las «tripas, gallinas decrépitas y restos» se lo comieran ellos.


«CUBA… TE AMO. Sabía que vendrían con el mismo discurso de que por yo emitir un criterio ya soy mercenario enemigo pagado por el llamado imperio Jejejejeje. No cambian, por mis pocas palabras lo que me satisface es que la mayoría de mi pueblo reconoce la mejor intención, hasta algunos que callan por miedo», escribió en redes sociales.

«A todo el que exprese una opinión lo calumnian y escudriñan a ver qué pueden usar para desmoralizarle», agregó.

Según Morales, le preguntaron por qué no hablaba del bloqueo, a lo que él respondió: «Porque tendría que mencionar este y todos los bloqueos, cuando me censuran por expresarme violan mucho más que la constitución».

El presentador añadió que se siente bien, y que nadie le pagó por su «breve y preciso comentario». Asimismo dijo que fue su «libre expresión» la que se pronunció, y su «libertad como ser humano con valores».


«Si me arriesgo ha sido para bien de los míos, sin querer ser líder ni ganar algo a cambio. Tengo claro que puedo perder mi paz por ser correcto y ver más allá, me preocupa mi madre que teme por mi, sabemos que muchos no están acostumbrados a decir y escuchar verdades. Supongamos que me equivoque, a eso también tengo derecho», comentó.

«Cuba no se reduce a la palabra Gobierno, Cuba es Pueblo y me duele ser parte de tanto atraso y estancamiento. La vida se va y no se vislumbra un futuro mejor para las actuales y futuras generaciones. Lo básico hace años que escasea y sobrevive el que adula y hay quienes negocian con el sufrimiento general. A mi sí me importa Cuba, reconozco lo bueno y agradezco al justo», sostuvo.

De acuerdo a Yunior, ahora lo califican de «licenciado ignorante sin conocimientos porque no digo lo que quieren escuchar, de otro modo sería bien acogido».

«Por supuesto que conozco de tripas aunque no las consumo y veo cómo nos quedamos sin vida haciendo colas para alcanzar un poco aquí o allá», indicó.

Por último el locutor aclaró que no «lamerá zapatos», porque eso se lo deja «a los fanáticos oportunistas que sí quieren ganar méritos a costa de maldecirme».

«Estoy tranquilo y me siento mejor ser humano», concluyó.