Según la publicación digital Marketwatch, que cita un estudio desarrollado por el proveedor de seguros Allianz Global Assistance, «un 76% de 1.514 estadounidenses encuestados dijo no tener planes de viajar a Cuba en 2017».

Marketwatch Brian Sumers, analista de aerolíneas en Skift, explica que después del chispazo inicial la demanda ha sido menor de lo esperado. «Cuando el país se abrió, cada línea aérea de Estados Unidos se obsesionó con conseguir tantas rutas a la Habana como le fuera posible, pensando que el interés no decrecería nunca. Ahora, según tengo entendido, muchos de los vuelos van vacíos», argumentó.

El dato principal que arroja el estudio debería preocupar a las autoridades cubanas y especialmente al Ministerio de Turismo. La falta de infraestructura del viaje es lo que golpea al menos al 13% de los estadounidenses encuestados, es decir, escasez de alimentos, problemas de conexión a Internet y deficiente servicio en las instalaciones turísticas.