Anthony Scaramucci apenas tiene siete días en su puesto y ya trabajar para el gobierno de Trump hace que siga siendo portada por todas las razones menos por su nuevo puesto como director de Comunicaciones de la Casa Blanca.

El ex financiero de Wall Street desde que tomó el poder en la administración de Trump ha hecho pública la ambición política tratándose de aprovechar de las oportunidades que ofrece estar en dicho gobierno.

Por lo que su esposa, Deidre Ball, ha solicitado el divorcio. Haciendo declaraciones que lo está dejando porque no puede más con la posición adoptada por Scaramucci.

«No estoy tratando de construir mi propia marca fuera de la puta fuerza del Presidente. Estoy aquí para servir al país «, dijo el casi divorciado.