Por diversas razones, cerca de dos millones de conductores de la Florida, de los más de 14 millones que contabiliza el estado, tienen sus licencias de conducción suspendidas. Y según informa un reporte de la autoridad estatal de tránsito y carreteras (FDHSMV), muchos de ellos no lo saben.

Infracciones comunes que van desde cambiar de dirección y no notificarlo, no pagar una multa o un plazo de seguro hasta no acudir a una cita en la corte o enviar un cheque sin fondo, entre otras razones que nos pueden parecer simplezas, y acaban en una suspensión.


El abogado Mike Rodríguez, del bufete Ticket Solution, explicó a Diario Las Américas: “Todo parece indicar que se trata de conductores que se han mudado de vivienda y no han reportado la nueva dirección, y por ende la autoridad envía comunicaciones a la antigua dirección”.

El tema sale a la luz cuando los choferes conducen por las calles de ciudades y carreteras del estado y no se enteran de la suspensión hasta que un agente de la policía los detiene por alguna infracción.

La cuestión empeora cuando ante el valor agregado de conducir con un carné suspendido, el conductor es detenido y procesado ante un juez, que entonces impondría una pena mayor.

“Por el momento, sólo nos queda enfatizar la necesidad de reportar la nueva dirección cada vez que se muden”, añadió.


Por otra parte habría una segunda solución, y se trata de habilitar la red informática estatal con un sistema informativo de texto, a través de teléfonos celulares, “pero eso requeriría una inversión autorizada por legisladores y no garantizaría que los conductores reciban los avisos si cambian el número”, acotó el abogado.

FDHSMV, por el momento exhorta a consultar este apartado: services.flhsmv.gov, con el fin de revisar el estado de su licencia de conducir.

El jurista recordó que además de la suspensión suman las multas y las penalidades por impago.

“Luego de 30 días sin pagar las multas, comienzan las penalidades y las advertencias de suspensión del carné que no reciben porque se han mudado”, señaló Rodríguez.

El caso pasa a los recaudadores, luego de 90 días, que a su vez pueden sumar su tarifa de servicio de hasta 40% de la deuda.

De acuerdo a la irregularidad cometida, el abogado recuerda que aun cuando se pague la multa, recuperar la licencia puede costar dinero, el monto puede ir “desde 60 dólares o 60 días de cárcel hasta una multa adicional de 500 dólares”.

(Con información de Diario Las Américas)